La extraña pareja

https://i0.wp.com/www.ellibrepensador.com/wp-content/uploads/2014/02/El-acompanante-de-Jonathan-Ames-195x300.jpgJonathan Ames, novelista y creador de la serie Bored to death, tardó casi diez años en publicar su segunda novela. Los diez años fueron, presumiblemente, el tiempo que necesitó el pelirrojo neoyorquino para zafarse del mal fario y desazón de su debut, I Pass Like The Night. También para destilar lo que acabarían siendo los motivos clásicos Ames: la amistad entre caballeros en apuros y la identidad sexual confusa, ambos contados con humor melancólico y sobriedad narrativa.
El acompañante habla de un tema clásico: la chocante pareja masculina. Tipo caótico y amoral se ve obligado a convivir con tipo inmaculado y canónico. Aquí, Louis Ives es un ex-profesor algo carroza, con gusto por los blazers y las novelas de Scott Fitzgerald, pulcro y algo sosomán, cuyo único hobby fuera de la ley es un indomable fetiche por la ropa de mujer y los transexuales. Cuando lo despiden del colegio donde daba clases (por probarse el sostén de una compañera), Louis termina en casa de Henry Harrison, decano ex-actor y dramaturgo de boquilla, gentleman misógino sin un céntimo y bohemio excéntrico, que le enseñará a colarse en la ópera, acompañar en sociedad a momias millonarias y vivir con una mano delante y otra detrás en el New York burgués.
Este es un libro añejo, pese a haber sido escrito en 1998: empieza citando a Cole Porter y continúa en férrea línea recta (sin flashbacks dignos de mención, sin trucos literarios modernos) a través de la trama. No hay grandes golpes de efecto ni conclusiones vitales. Es una novela picaresca, llena del humor autoflagelatorio de Ames, fundada en la tensión y la atracción Louis-Henry. Una atracción mentor-alumno o, más aún, entre hombres que se agradan al modo heterosexual. Louis y Henry se meten en apuros wodehousianos (su siguiente novela, ¡Despierte, señor!, sublimaría la influencia Wodehouse), se distancian y acercan cíclicamente, mientras cada uno busca distracciones por su cuenta: Louis encamándose con travestís y dudando de sus gustos sexuales (aunque no parece que quepa duda sobre cuáles son), Henry pegando la gorra en la alta sociedad, bailando Cole Porter en solitario y lavando sus camisas en la ducha. Don Quijote y Sancho Panza en gabardinas blancas. El Gran Gatsby y La Extraña Pareja, solo que con varias decenas de queens en la mezcla. 375 páginas que pasan como un suspiro, como una sonrisa. Pam, y ya lo has terminado.

El acompañante
Jonathan Ames
Principal de los Libros
375 págs.
Traducción de Azahara Martín

(Artículo publicado previamente en el suplemento Cultura/S de La Vanguardia del 2 de julio de 2014)

 

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