Torturas y machos

Son dos artículos distintos, aún no he perdido la razón del todo.

Uno es un Top 9 de Torturas de toda la vida. Bueno, en realidad casi todas son del XVII o anteriores. Lo escribí para VICE, y pasé un rato fenomenal releyendo mis libros sobre torturas (sí: soy la clase de hombre que tiene una sección de libros sobre torturas en sus estantes) y también tecleando ese pedazo de prosa cómica del mejor calibre. Ah: la bromita del video de Krahe no es cosa del autor, que quede claro. Yo deseaba ver a un fulano ardiendo. El grabado de un fulano ardiendo, no uno de verdad, en el patio interior (ya se entiende).

El artículo de marras está entre los más leídos esta semana, por lo que deduzco que lo de la tortura interesa a más gente, y que no estoy tan chiflado. Qué alivio.

El otro es un Verdadero/Falso de la masculinidad que también me hizo pasar un rato agradable, y que entregué a los chicos de Playground. El artículo no se me ocurrió después de leer El bar de las grandes esperanzas, de JR Moehringer (mi libro favorito de los últimos meses) pero casi. No se lo tomen demasiado en serio: es solo un artículo humorístico, no la conferencia de Potsdam.

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