THE CLAIM: el eslabón perdido entre Kinks y Blur

Resultat d'imatges de the claim bandCon ese pedazo de titular que roza lo amarillento introduje mi artículo sobre The Claim para Babelia de El País. A día de hoy, incomprensiblemente (dada la rareza incurable de la banda), uno de los más leídos de la sección de cultura del periódico. Quizás gracias al mencionado título.

Soy muy fan de The Claim y me siento bastante solo en esa tesitura, así que hagan el favor de unirse a mí, leyendo y compartiendo la pieza.

En breve colgaré aquí mismo una extensa charla que mantuve con David Arnold, guitarrista de la banda, en el año 2013, y que desde el desmantelamiento de la antigua web de Bendito Atraso permanecía inédita.

Pueden escuchar el primer single de The Claim en 26 años, “Journey” aquí. Háganlo. Dios del cielo, qué voz.

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La canción del viernes #45: J CHURCH Drinking down

J Church eran uno de mis grupos favoritos de pop-punk DIY de los 90, escena Lookout! y todo eso. Escuché este disco seis millones de veces en cierto piso ratonero de Cricklewood cuando acababa de salir, a lo largo de 1995/96, y me lo sé de pé a pá.

Lance Hahn (fallecido en el 2007) era uno de los grandes letristas del punk rock: irónico, verboso (cuando procedía), hábil con el estribillo memorable, referencioso sin empalagar. Además J Church eran éticamente intachables, uno de los grupos que se tomó el HUM (Hágalo Usted Mismo) con fervor milenarista.

Arbor vitae (1995), Quetzalcoatl (1993) y la colección de singles Nostalgic for Nothing (1995, también me lo compré ese año) me pirran.

5 de true crime para Babelia

Un top 5 despampanante de crónica negra para Babelia de El País, que he escrito yo mismo con estas manitas.

Sant Jordi se acerca, y nada mejor que unos cuantos libros sobre CRÍMENES ESPELUZNANTES y ABERRACIONES SIN NOMBRE para celebrar la festividad.

Pidan auxilio inútilmente aquí.

Kiko Amat entrevista al FLAKO

También conocido como el “Robin Hood de Vallecas”, ex butronero de pro y autor de la fabulosa memoria delincuente Esa maldita pared (nuevo favorito de true crime nacional).

Lean mi entrevista para El Periódico aquí, si gustan. Difúndanla luego, y todo eso que se suele hacer.

2 videos de Kiko Amat

No son videoclips de mi grupo new romantic, que acabo de rescatar para su carcajeante solaz. Son un par de videos de su escritor y paranoico favorito charlando sobre cosas. El escritor es el pavo ese del centro de la imagen que gesticula espasmódicamente, como si le hubiesen deslizado una anguila eléctrica dentro de los gayumbs.

Uno de ellos es el videoresumen de la charla que di el otro día en la Biblioteca Rubió i Balaguer, en Sant Boi.

El otro es el discurso de cariz y extensión castriana que metí el otro día en La Virreina sobre el Reino Unido en los 70’s y primeros 80’s y el Exit Photographic Group. Es una chapa (de largo), pero es ameno, ya verán. Y si se aburren solo miren cómo le revolotean las manos, al tío, cual jilguerillos de speed. Conmigo habla el gran Valentín Roma, soy MUY FAN, pero que MUY MUY FAN, de su nuevo libro Retrato del futbolista adolescente (Periférica)

Introduciendo a Benvenuty

Esta tarde vuelvo a salir de casa. Esto se está convirtiendo en un hábito.

Luís Benvenuty, fiable cronista de la Ciudad Condal, me ha pedido que le presente su nueva novela Te van a coger. Yo he aceptado, porque en su novela está llena de asco, violencia, odio y “testículos resobados”. Es lo contrario de una novela guayona barcelonesa con protagonistas patositos y entrañables y chicas estoy-locas oh-qué-imprevisibles con coletas.

Estaré allí a las 20h del día 14 de marzo, jueves. Hoy, si son ustedes habitantes del presente. Ustedes quizás también estarán allí. Quizás no. Es difícil saberlo. Celebraremos la desafección y la misantropía ocasional y las novelas no-cursis, luego (o durante) lanzaremos cerveza al interior de nuestras gargantas.

La cosa es, será, aquí. En La Rubia, en la calle Ferlandina.

La canción del viernes #44: DIE PROFIS Keine zeit

Die Profis (Los Profesionales) eran un trio de nueva ola mod de Düsseldorf. Existieron de 1979 (cuando aún se llamaban The Stairs) a 1984 (aunque se reformarían muy brevemente en 1989). Su disco Neue sensationen, de 1982, es mi elepé favorito de mod ochentas alemán (porque yo tengo elepés favoritos de mod ochentas alemán, por si no lo sabían; y no solo uno). Cuando era adolescente lo escuchaba constantemente. En bici, en metro o a pie, viento en la cara, flequillo despeinado y parka ondeante cual capa de superhéroe.

Sonaban muy Jam. Mi hit era un himno, “Hoffentlich ja!“, pero aquí les pego el “Keine zeit”, del mismo álbum, porque se les puede ver en 1983, moviendo las caderas (especialmente el bajista, que las tiene a punto de disloque), simulando cantar, y luciendo las gafas más 80’s que ha presenciado la humanidad.

Naturalmente, no entendía una palabra de lo que decían. Podían haberme estado lavando el cerebro para que me suicidara con Tang envenenado, estilo Jim Jones. Excepto en el caso de “Hoffentlich ja!”, que tiene una segunda estrofa de lo más comprensible, incluso si tienes diecisiete años y eres de Barcelona, y que me hacía poner firmes, o arrancar las manos del manillar de la bici y hacer la ola, en mi ya lejana mocedad.