La canción del viernes #25: THE NASHVILLE RAMBLERS “The trains”

Una super-rareza, pero menos de lo que imaginan.

Grupo ignoto de un solo single. Eran de San Diego, y esta canción increíble es de 1986. Los garajeros con buena memoria quizás reconozcan esa sombra facial estilo Pedro Picapiedra en la cara de un miembro del grupo. En efecto: es Ron Silva, de los Crawdaddys (y muchos otros). Aunque el verdadero capitoste de los breves Nashville Ramblers era Carl Rusk, fan de las armonías vocales elevadoras.

“The trains” es una de las grandes canciones pop secretas de los ochenta. Muy emocionante. Nada que envidiar a Left Banke o Byrds. Solo estaba disponible en formato físico en un par de recopilaciones oscuras de la época (y en CD en el semi-popular Children of Nuggets), pero imaginen mi sorpresa cuando me enteré que no solo no estaba descatalogada, sino reeditada por Ugly Things y perfectamente accesible y comprable en el catálogo de un sello barcelonés favorito: Penniman Records.

Si también la quieren, no duden en escribir a Enric Bosser, de Penniman. Él, que no puede entender cómo no le quitan de las manos esta maravilla, estará en-can-ta-do de atenderles.

La canción del viernes #13: DAVID BOWIE “And I say to myself”

Mi Bowie es particular, y no se moja como los demás. Les mentiría si dijese que el Bowie clásico, por magnífico que sea, ha tenido la menor influencia en mi devenir, espíritu o gusto sublime.

Mi Bowie es 1963-67, los singles en Pye, los King Bees, los Lower Third (¡yum!) y aquel puñado de canciones (6, para ser exactos) solo que grabó en 1966 y que son la puta pera. O sea, que me llevan emocionando desde que tenía 15 años.

Esta es precisamente la sección de la carrera del hombre que han despachado los periódicos con una humillante línea del estilo “fracasó en diversos grupos hasta 1967”. Llorad todos en mi hombro, pequeños elfin mods.

Sé cuales son los álbumes relevantes para el canon, sí. Pero también sé cuales son los pequeños discos que hurgan en mi alma, y se trata de estos. “And I say to myself” es uno de ellos.

 

Esa canción pertenece a P.F. SLOAN

Mi obituario para UN GRANDE entre grandes: P.F. SLOAN.

Compositor y tunesmith favorito de esta casa desde que teníamos uso de sinrazón.

La pieza se publicó en el Babelia de El País de este pasado 21 de noviembre. Pueden leerlo y jalear y hacer coros aquí mesmo.

Esta canción es suya:

Y esta también (hagan el favor de no reirse de los danzarines del fondo):

Y un par de centenares más, todas en esta línea.TEMACLES del primero al último.