Revancha en “Escoria” (BCnegra, sábado 30 de enero, 13h)

Cartell BCNegra 2020 (Susana Blasco)

Kiko Amat se marca un doblete (que no una amanecida) en el festival BCnegra 2021. Además de Psycholand Radio el jueves 28 de enero a las 21h, el autor formará parte de la mesa “Escoria” junto al cineasta Marc Recha, con la escritora y periodista Laura Fernández de moderadora. Se hablará de nosotros (la plebe), extrarradio, violencia proleta, criminalidad y exotismo geográfico y biográfico, entre muchas otras cosas (por descontado se hablará del trabajo de ambos artistas).

Esto será, como anunciaba el titular de la entrada, el sábado 30 de enero en horario vermut (13h). Ustedes podrán verlo, como el resto de actividades del festival en este incierto año, en nítido Streaming en la web de BCNegra.

Acné, paranoia y speed: pesadillas psicodélicas adolescentes 1966-1989 (una conferencia de Kiko Amat)

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Había olvidado citarles a esto. Pero ahora lo he recordado, y tengo que decírselo antes de que se me vuelva a olvidar:

Este lunes 05 de noviembre estaré en Madrid, en el Círculo de Bellas Artes, a las 19:30, en la sala Gómez de la Serna, hablando de psicodelia, a mi maner-a-a-a-a. La entrada es libre. Es una conferencia ligada a una exposición: Psicodelia en la cultura visual de la era beat 1962-1972. Yo daré una charla magistral sobre psicodelia tal y como la veo yo (que no es necesariamente la misma mirada que la de algunos historiadores del rock). También pondré algunas canciones.

La cosa irá por aquí:

“Existe una psicodelia que no habla de incienso, pipermint y flores. Que no se confeccionó en la Vieja Tienda de Té de la Señora Maples. Que tiene poca paz, y el único amor que conoce es obsesivo, despechado y vengativo (“I never loved her!”). Que no va de teatro performance, pasotes triposos de 15 minutos, caras pintadas ni elepés conceptuales. Que articula el odio universal como única “canción protesta”. Un Big Mod Hate Trip, como dirían Halo of Flies, que aparecían en una portada con pistolas y bates de béisbol, pillando el ángulo procedente.

Lo escribió Julian Cope en su célebre artículo de 1983 “Tales from the drug attic”: psicodelia es la primera vez que oyes hablar de sexo en el colegio (“el barco se hunde y con él toda tu cordura”). Un vómito tecnicolor. Porque existe otra psicodelia: la del mal rollo, la violencia y la confusión; la de los millares de niños con acné soñando con ser Jagger y masturbándose (y llorando) furiosamente con fotos de Jayne Mansfield en la tierra de los mil párkings, mientras la mitad de sus amigos mueren en Cam Lo (o llevan collares de orejas humanas y decapitan niños); la de los feos y obesos, impopulares y antipáticos, que maquinan venganza contra el guapo de la clase, montando grupos de R&B desvencijado, versionando a Them a toda hostia en los bailes del instituto; la psicodelia pop y showbiz de L.A. versus la psicodelia universitaria y tabarrera de San Francisco; la psicodelia inglesa de 45 revoluciones (mod, agresiva, popular) versus la psicodelia americana de 33rpm (intelectualoide, melindrosa y académica); y todas las reverberaciones futuras del asunto: el recopilatorio Nuggets, los Undertones versionando el “Let’s talk about girls”, Television enamorados de los 13th Floor Elevators, los grupos de psicodelia proletaria inglesa de los 80 (Biff Bang Pow!, The Dentists, The Stingrays), el revival psicodélico de 1985-1989, las bandas antipódicas de Flying Nun y allegados (pocas cosas hay más psicodélicas que el mal viaje homicida de “Pink Frost”, de The Chills) o las guitarras helicoidales del llamado Paisley Underground (Rain Parade, The Bangles y todos los demás). Una psicodelia paranoica, anfetamínica, potencialmente criminal y asqueada de nacimiento. Un manicomio lisérgico. Odio, erecciones y desorientación. La antítesis de lo hippie; el sonido anti-padres definitivo. Bienvenidos a mi psicodelia”.

Si esto les ha maravillado, vengan a verme al Círculo de Bellas Artes.

¡Vitoria, allá voy!

Aparteu les criatures, que se dice aquí. Las mujeres y los escritores tarados primero. El día 25 de marzo, miércoles, a las 19h, podrán ver, escuchar, palpar (si es estrictamente necesario) pero no escupir ni macear a su escritor de cercanías favorito, el magullado-pero-risueño Kiko Amat.

Será en la biblioteca del centro cívico de Lakua (Sansomendi), en Vitoria-Gasteiz, y nos presentará un viejo (perdón) compinche, Igu Allnighter. Aquí tienen más información de la que yo podría darles nunca.

Diré tonterías, sí, pero diré muchas, con lo que la sensación de haber amortizado la tarde será ineludible. Espero que vengan con pancartas (no faltosas) y pendones, y así animamos el asunto. Y de paso a mí.

Tras la charla se procederá a beber espumosos y espirituosos de todo calibre y ponzoñosidad. Donde me lleven, eso sí que ya no puedo avanzárselo.

Articulismo emocional: Kiko Amat en la… ¿Universidad?

Articulismeemocional_MecophJa, ja. Exacto. En la universidad, ese lugar que jamás pisé. Miqui Otero, amigo de extraordinaria traidorosidad, nos ha preparado una encerrona potencialmente fatal invitándonos a dar una conferencia (hagan el favor de no reírse) en la Facultad de Ciències de la Comunicació UAB. Aula 36, aparentemente, a las 16:30.

Yo les recomiendo acudir, aunque solo sea para ver a ese fulano (yo) deambulando por el paraninfo y el campus con cara de zoquete, rascándose una nalga y temiendo ser echado a patadas por el bedel en cualquier instante. De verdad que es una cosa que merece verse al menos una vez en esta vida. Es como si un Shrek especialmente flatulento se presentara de repente en una velada de los Bright Young Things londinenses de los 20’s, se apalancase los cubiertos de plata, confundiese al embajador de Sildavia con el mayordomo y finalmente eructase de forma atronadora en la cara de Tallulah Bankhead.

¿Que de qué hablará ese chiflado, oigo que preguntan? Me temo que no lo sabe ni él. Y encima va resacoso. Menuda tarde les espera a esos desdichados estudiantes, Dios mío.