Torturas y machos

Son dos artículos distintos, aún no he perdido la razón del todo.

Uno es un Top 9 de Torturas de toda la vida. Bueno, en realidad casi todas son del XVII o anteriores. Lo escribí para VICE, y pasé un rato fenomenal releyendo mis libros sobre torturas (sí: soy la clase de hombre que tiene una sección de libros sobre torturas en sus estantes) y también tecleando ese pedazo de prosa cómica del mejor calibre. Ah: la bromita del video de Krahe no es cosa del autor, que quede claro. Yo deseaba ver a un fulano ardiendo. El grabado de un fulano ardiendo, no uno de verdad, en el patio interior (ya se entiende).

El artículo de marras está entre los más leídos esta semana, por lo que deduzco que lo de la tortura interesa a más gente, y que no estoy tan chiflado. Qué alivio.

El otro es un Verdadero/Falso de la masculinidad que también me hizo pasar un rato agradable, y que entregué a los chicos de Playground. El artículo no se me ocurrió después de leer El bar de las grandes esperanzas, de JR Moehringer (mi libro favorito de los últimos meses) pero casi. No se lo tomen demasiado en serio: es solo un artículo humorístico, no la conferencia de Potsdam.

Anuncios

Chap chap: bienvenido a casa, macho (el 13 de mayo en todas las librerías)

¡Ya ha nacido Chap chap, el nuevo libro de Kiko Amat! Ahí lo tienen, junto a algunos de sus hermanos. Miren lo gordito que está, y lo mucho que se parece al padre.

Chap-chap-and-friendsChap chap (Blackie Books, 2015) es una flamante y llameante colección de artículos, listas, diatribas y panegíricos 1987-2014 (“una antología confesional”, como anuncia certeramente el subtítulo). Lleva un prólogo que es lo más, es una selección que te pasas e incluye una montaña de textos nuevos y comentarios del autor y otras desnudeces vergonzantes. Sí, es de nuevo su autor de cercanías favorito enseñando los metafóricos y oprobiosos colgajos. También hallarán entre sus páginas “Los 6 peores artículos de mi carrera”, seleccionados y destripados para su completa comprensión y ulterior defenestre.

Lean, pues, en este libro cómo Kiko Amat: acude a una cita con la actriz Juliette Lewis, atropella a un viejo con su coche (pero no se lo carga), acude boquiabierto a un concierto de Julio Iglesias, desea ser escalador, espía a los pijos de Calella, cuenta con repugnante detalle la vasectomía a la que se sometió, entrevista a Miguel Bosé, habla de nazis gays y de beatniks, confiesa sus juveniles actos de vandalismo público, acusa y defiende a The Style Council (de un modo algo bipolar), relata por qué beber es fascinante, acude a un concierto de Vic Godard y se emborracha como un cerdo, se infiltra en Queralbs para intentar atisbar a Jordi Pujol (y casi le linchan), nos enseña los tatuajes asquerosos que cubren su piel (sin que nadie se lo haya pedido) y rememora su vida en la cadena de montaje de la SEAT.

Chap chap estará en sus librerías favoritas el día 13 de mayo (según me cuentan). Vayan allá en tromba y adquieran cuantos ejemplares puedan.