Ets un artista de nyigui-nyogui?

Mi columna de hoy para el suplemento Play, del diario Ara. Es una encuesta, de hecho. Incluye mención a Tinky Winky, colleja al artista advenedizo y cita totalitaria de Melville.

No sé como decirlo más claro sin defecar directamente en la puerta (o boca) de alguien.

Quería titularlo «Ets un artista de pet-i-flam?», que es como se decía en mi pueblo, pero me dijeron que pet-i-flam ni existía en catalán normativo. Que era otra majadería Llobregat.

10 patetismos de los 43

Otra descacharrantota columna de Kiko Amat para Playground. En este caso, sobre Patetismos de un hombre en decadencia. Incluye brotes de kurorexia, panzadas de steps, masturbarse con oro puro, emocionarse con el «True» de Spandau Ballet y la comparación «más arrugado que un muñeco de Dumbledore fabricado a base de tejido escrotal».

Lean esta maravilla escrita por un genio de nuestro tiempo aquí, dudes.

Mi vida como operario no especializado

Una simpática columnilla para Playground que lista y detalla de manera deflagrante algunos de los empleos ominosos que este, su abatido autor, ha realizado antes de empuñar (onerosamente) la pluma.

No están todos, ni mucho menos (kioskero, cobaya para experimentos médicos -no es broma-, disquero…), así que se intuye una IIª parte en algún lugar del horizonte, bajo el arco iris.

Owen Jones entrevistado por Kiko Amat + Adoro a los pijos de Barcelona

Dos nuevas piezas del menda para los chicos de Playground:

– Una extensa y sustanciosa charla con Owen Jones, autor de Chavs, la demonización de la clase obrera (Capitán Swing, 2011). Se la recomiendo encarecidamente, porque (está feo que diga yo esto, pero) quedó rebién. Ya lo verán.

– La crónica cómica «Adoro a los pijos de Barcelona«, donde Kiko Amat viaja al barrio de La Bonanova, sin salacot pero con una Vespa hecha jirones y una cazadora nauseabunda. Se trata de la IIª parte (sui generis) de la celebrada columna «Adoro a los pijos de mi país«, donde el autor viajaba a los enclaves pijos del Alt Empordà catalán. Poniendo en peligro su integridad física, por descontado.