Calma en el club: 4 asociaciones no-frenéticas y no-cibernéticas

Me complace presentarles un relajado periplo de exploración por cuatro de las asociaciones y hobbies menos frenéticos del panorama del entretenimiento español analógico actual, que viví y glosé al modo crónica para la revista PAPEL, otramente llamado El Dominical de El Mundo.

Los homenajeados son un club de dardos, una asociación Rubik, un coleccionista de etiquetas de fruta y un collector metafísico de Madelman.

Léanlo aquí sin más demora.

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Tres crónicas sin pijama

Uish. ¿Pues no voy y casi olvido linkarles a este artículo que publiqué hace unas semanas en el Babelia de El País? Habla de 3 libros de crónica recientes que me dejaron patidifuso, de Alberto Arce, Iñigo Domínguez y Francisco Goldman.

Leanlo aquí, flipis, que está muy bien y los tres libros son la puta pera.

Parricidio frustrado en París (una crónica para Playground)

La típica broma que solo le hace gracia a uno mismo: Próxima parada, estación de SIMPLÓN

La típica broma que solo le hace gracia a uno mismo: Próxima parada, estación de SIMPLÓN

Vean en esta extraordinaria crónica para Playground cómo Kiko Amat, su escritor itinerante predilecto, está a un tris de lanzar ambos hijos al Sena y encerrar a su esposa en alguna mazmorra parisién, pero al final se apacigua y se lo toma a guasa, y repara en que es el único mastuerzo con cara de Predator tras haberse endiñado un cate al dedo pequeño del pie contra la chaise longue, y entonces se anima y DIVIERTE, y la cosa incluso termina bien (contra todo pronóstico), como en una peliculita ligera de Frank Capra.

Incluye: Dodos, dinos, niños pelirrojos con apariencia de tajas irlandeses, mujeres enloquecidas por el amor maternofilial y la galofilia, jeune chats despanzurrados en formol, cedés aterradores de Jamiroquai, chopped glorificado, reflexiones insospechadas sobre la organización social de la Grecia clásica, lluvia, lluvia, algo más de lluvia, “vin noir” (whatever that is) y un rumano que me ofreció una puta CACATÚA.

Y en medio de todo ello, la unidad de medida de este mundo: Yo. Ese pobre imbécil.

Lean y disfruten y santígüense. ¡Podría sucederle a usted!

Kevin y yo

Kevin i joGroupie baboso persigue y halla y se pega-cual-lapa a su artista favorito: o el día que Kiko Amat pasó con KEVIN ROWLAND (Dexy’s Midnight Runners). La mondante crónica de una velada en In-Edit Beefeater oficiando de “una mezcla de ama de llaves victoriana, palanganero, porteador Ubangui, perro fiel y gilipollas-para-todo. Yo soy el tipo a quien Rowland llamará si le urge una cataplasma, un masajito glutear o se le antoja que alicate el baño del hotel con otro embaldosado a juego con sus calcetines”.

Léanlo y compadezcan al infeliz de KOKI aquí, en este pedazo de artículo para los fulanos de Gent Normal.