Cosas Que Leo #65: ROBINSON CRUSOE, Daniel Defoe

“Estas reflexiones me volvieron muy sensible a la bondad que la Providencia había tenido conmigo y agradecí la situación en la que me hallaba, con todas sus penurias y desgracias. Por eso no puedo sino recomendar esta parte de mi historia para que reflexionen quienes, en su miseria, se consideran en condiciones de decir: “¡No habrá otra aflicción como la mía!”. Tengan ello en cuenta cuántos casos habrá peores que el suyo y cuánto peor hubiera podido ser éste de haberlo querido así la Providencia.

Otro pensamiento me brindaba la esperanza necesaria para encontrar algo de consuelo. Consistía en comparar la situación en que me hallaba con la que en verdad merecía y por tanto podía haber esperado de la Providencia. Había mantenido una vida horrenda, absolutamente desposeída de la noción de Dios y del temor a él debido. Mi padre y mi madre me habían instruido bien, sin dejar de infundirme ambos, desde sus primeros esfuerzos, un religioso temor de Dios, un sentido del deber y de lo que me exigía, por condición y destino de mi ser. Mas, ay de mí, al caer tan pronto en la vida de la mar, que entre todas las posibles es la más desprovista del temor de Dios, pese a lo mucho que los terrores afectan a los marinos; habiendo caído, digo , tan pronto en la vida de la mar y en la compañía de los marinos, perdí cualquier sentido de la religión que pudiera haber albergado por culpa de las mofas de mis compañeros, del endurecido desprecio del peligro, de la visión de la muerte, que se volvió habitual a mi alrededor, y de la larga falta de oportunidades de mantener una conversación con otro ser que no fuera yo mismo, o de oír algo que fuera, o al menos pretendiera ser, virtuoso.”

Robinson Crusoe & Nuevas Aventuras de Robinson Crusoe

DANIEL DEFOE

Pocket Edhasa 2020 (publicado originalmente el 25 de abril de 1719 por William Taylor)

790 págs.

Traducción y prólogo de Enrique de Hériz

**** A decir verdad este libro osciló durante varios angustiosos días entre ir a parar a Cosas Que Leo o a Clásicos Latosos. Finalmente, la Providencia (como diría el nada quejica, aunque asaz repetitivo, y tenazmente genocida, náufrago) dirigió a la novela hacia las orillas de Cosas Que Leo. Las cosas buenas del libro superan a las malas (por un margen menor del que muchos esperarían, por cierto), y por eso creo que merece la pena leerlo. Solo recuerden que es lícito leer en diagonal el recuento de víveres, la previsión del tiempo, la gratitud enervante (a la Providencia, a la lluvia, a la ausencia de lluvia, a los cocoteros, a sus propias almorranas…) y, naturalmente, el inmisericorde holocausto aborigen.

Cosas Que Leo #6: A JOURNAL OF THE PLAGUE YEAR, Daniel Defoe

Plague year Defoe

“Another thing might render the country more strict with respect to the citizens, and specially with respect to the poor, and this was what I hinted at before: namely, that there was a seeming propensity or a wicked inclination in those that were infected to infect others.

There have been great debates among our physicians as to the reason of this. Some will have it to be in the nature of the disease, and that it impresses every one that is seized upon by it with a kind of rage, and a hatred against their own kind -as if there was a malignity not only in the distemper to communicate itself, but in the very nature of man, prompting him with evil will or an evil eye, that, as they say in the case of a mad dog, who though the gentlest creature before any of this kind, yet will fly upon and bite any one that comes next him, and those as soon as any who have been most observed by him before.

Others placed it to the account of the corruption of human nature, who cannot bear to see itself more miserable than other of its own species, and has a kind of involuntary wish that all men were as unhappy or in as bad a condition as itself.

Others say it was only a kind of desperation, not knowing or regarding what they did, and consequently unconcerned at the danger or safety not only of anybody near them, but even of themselves also. And indeed, when men are once come to a condition to abandon themselves, and be unconcerned for the safety or at the danger of themselves, it cannot be so much wondered that they should be careless of the safety of other people”.

A Journal of the Plague Year

DANIEL DEFOE

Dover Thrift Editions, 2001 (publicado originalmente en 1722; existe traducción al castellano en Impedimenta: Diario del año de la plaga)

186 págs.

*** Este libro es una relectura.