La canción del viernes #30: DEVINE & STATTON “Turn the aerials away from England”

O from Prado del Rey. Una canción favorita que viene muy a cuento estos días. Después de una semana escuchando lo de “adoctrinamiento de niños”, “escudos humanos”, grotesca cháchara sobre “radicales” y “fascistas” y, hablando claro, repugnantes mentiras y anticatalanismo salvaje y propaganda ultra, he decidido desintonizar los principales canales de televisión estatales de mi aparato.

Ahora pueden seguir diciendo lo que dicen, pero al menos no en mi casa.

‘Cause we’re living in a country second to no-o-o-one.

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La canción del viernes #29: GRANT HART “2541”

Mi favorita de Grant Hart, con o sin Hüskers. La versión del 12″, no la del Intolerance.

En mi obituario de Grant Hart para El País, que ustedes, visitantes del futuro, ya habrán leído, digo esto para que quede:

“Mi canción favorita de Grant Hart es también una de las mejores odas a un sitio físico y un tiempo marchito que existen. Hart rememora, con una mezcla de alegría y pesar, la casa donde vivían y ensayaban Hüsker Dü en su mejor momento: “2541 / Grandes ventanas por donde entraba el sol”. Es una canción casi optimista, pese a que habla de cosas que no volverán; Hart vocaliza como si supiese que en aquella dirección tuvo su momento de luz, y que nunca volverá a ser tan feliz como allí; que la mudanza trajo la caída. Esa canción le rompe el corazón a uno cada vez”.

Y tiene uno de los mejores comienzos de la historia del pop:

Jimmy gave me the number
Jerry gave us a place to stay
And Billy got a hold of a van
And man we moved in the very next day“.

La canción del viernes #28: LA SOURIS DEGLINGUEE “Saint Saveur”

Una de mis canciones favoritas de los Souris. Es del mini-album de 1984, La cité des Anges. Punk rock francés rojeras al 100%, con mucho rollo mod y Oi! y dub, muy “de manada” (como dice Virginie Despentes, que fue quien me los presentó), puro sonido de mediados de los 80. Con botas. Eran los Clash galos, solo que sin la deshonestidad. Una cause a rallier, y nunca mejor dicho. Para bailar agarrao (a una alegre muchedumbre).

La canción del viernes #27: DOUGHBOYS “Fix me”

Hoy ha salido cosa decente a chorro de mis dedos, y para celebrarlo y auto-jalearme (tímidamente, tampoco nos lancemos) me he puesto este super-favorito.

Es de los Doughboys, un grupo de punk-pop canadiense que me ENCANTA desde que era post-adolescente. Esta, “Fix me”, es de su cuarto álbum, Crush (1993). Se supone que es el disco comercial, penúltimo de su carrera, el “malo”, pero no es para nada así. Es muy bueno. No tanto como los tres anteriores, pero casi.

Sonido 1989, amiguismo con Mega City Four, dreadlocks pulcrísimos, saltos con piernas juntas, cortinaje capilar en balanceo columpiesco, camisetas de grupos aliados y POP maravilloso y coros tremendos por todas partes.

La canción del viernes #26: SAÏM “Octubre”

Uno de mis grupos favoritos de los últimos meses. Y de este preciso instante. Son mallorquines, y su nombre -y su sonido- parece una mezcla de Seam y Samiam (pero quiere decir algo distinto). Con algo de Braid y un mucho de Nueva Vulcano.

Eh. Sí, aquí. Aquí tenéis un fan.

La canción del viernes #24: THE SAINTS, “Gypsy woman”

La escuché por primera vez en 1989, en la cinta sin créditos de unos mods alemanes. Varios años más tarde (seguía en la inopia, y no podía entrar en una máquina buscadora mágica) descubrí que había aparecido en una recopilación australiana -un poco barrecha insensata- del sello mod Countdown Records, hacia 1986. Y hace muy poco descubrí que la jodida era una versión de un grupo beat australiano de 1966 llamado The Allusions.

Yo prefiero muy fuertemente la de los Saints.

La canción del viernes #24: SAVES THE DAY “Shoulder to the wheel”

No me avergüenza en absoluto decirles que me CHIFLA toda la mierda radioformuláica, hipercomercial y aerodinámica, de los grupetes post-Green Day del punkete-pop americano de finales de los 90’s y principios del Y2K. Incluso los peores. Incluso los guapitos, casi odiosos (ejemplo: The Starting Line). Incluso los de los videos espantosos, repletos de jamonas y llovizna poco creíble.

Por supuesto, no los digiero como punk rock, mucho menos como hardcore (solo faltaba), sino como pop puro. The Knack o The Romantics, canjeando corbatas finas y cardados y Rickenbackers por camiseta deportiva y pantalones bolsudos y bambas de patinaje. Misma emoción, misma ambición popular. Como si Big Drill Car hubiesen querido ser los Backstreet Boys.

Todos tienen grandes ganchos y letras y estribillos, y este es uno de mis predilectos. Les será difícil difícil hallar una primera estrofa más desvalida, y exultante, y ridículamente juvenil, y a la vez bonita y emotiva, que esta:

And I say, “I’m sorry.
Didn’t mean to yell,
I’m having a bad week
I miss my mom.”

Y el video mola.