Kiko Amat live @colectivobruxista

El domingo 3 de mayo a las 19h voy a estar en algo llamado «Story Live» en algo llamado Instagram. Me han invitado los del Colectivo Bruxista, unos lectores hardcore de lo mío a quien profeso especial afección, para que hable con el entrevistador Javi Bayo de mi adolescencia (casi niñez) subcultural. He aceptado. Será una grata charla, sin duda. La cosa se retransmitirá en directo, y pueden conectarse (me cuentan) aquí.

La canción del viernes #53: THE BLADES «Stranger things have happened»

Uno de mis grupos de mod revival (irlandeses) favoritos. Del Raytown revisited (1985). TODO lo que sacaron (5 singles y dos álbums) es a-lu-ci-nan-te. Aquí salen, años después, comentando su periplo. Si van saltando en Youtube encontrarán muchas de sus apariciones televisivas y videos con humo seco y bailecitos Foxton. Cuando yo era un niño eran portada en todos los modzines. Parecía que iban a ser grandes. No lo fueron (por si no lo han registrado antes: eran irlandeses). Pelopinchos, trajes príncipe de gales, calcetines blancos y mocasines y trompetas.

Ninguna relación con Stranger things, por cierto.

La canción del viernes #44: DIE PROFIS Keine zeit

Die Profis (Los Profesionales) eran un trio de nueva ola mod de Düsseldorf. Existieron de 1979 (cuando aún se llamaban The Stairs) a 1984 (aunque se reformarían muy brevemente en 1989). Su disco Neue sensationen, de 1982, es mi elepé favorito de mod ochentas alemán (porque yo tengo elepés favoritos de mod ochentas alemán, por si no lo sabían; y no solo uno). Cuando era adolescente lo escuchaba constantemente. En bici, en metro o a pie, viento en la cara, flequillo despeinado y parka ondeante cual capa de superhéroe.

Sonaban muy Jam. Mi hit era un himno, «Hoffentlich ja!«, pero aquí les pego el «Keine zeit», del mismo álbum, porque se les puede ver en 1983, moviendo las caderas (especialmente el bajista, que las tiene a punto de disloque), simulando cantar, y luciendo las gafas más 80’s que ha presenciado la humanidad.

Naturalmente, no entendía una palabra de lo que decían. Podían haberme estado lavando el cerebro para que me suicidara con Tang envenenado, estilo Jim Jones. Excepto en el caso de «Hoffentlich ja!», que tiene una segunda estrofa de lo más comprensible, incluso si tienes diecisiete años y eres de Barcelona, y que me hacía poner firmes, o arrancar las manos del manillar de la bici y hacer la ola, en mi ya lejana mocedad.

Kiko Amat entrevista a MIQUI PUIG en Jot Down

Me encanta esta entrevista, que le hice hace dos semanas a Miqui Puig en el jardín chez Puig.Fue un trabajo para Jot Down, con quien colaboro de vez en cuando.

Hicimos un repaso íntimo a toda su vida y carrera, lo pasé muy bien, y creo que él también, y de ello salió un texto que me parece estupendo. Se lo recomiendo encarecidamente a todos sus seguidores (y a los míos, por qué no, también). De verdad que me encanta, su tono, ritmo y calado. Una excelente charla.

Qué fue del siglo XX #6: Juanma Del Olmo (Los Elegantes)

La quinta entrega de la serie, esta vez protagonizada por Juanma del Olmo, de Los Elegantes. Que me hagan el favor de disfrutarla. ¿Cómo? Comiendo de la seta, disminuyendo de tamaño y metiéndose por este agujero.

Me sigue encantando Ponte ya a bailar, aunque suene a lata y microondas. Yo diría que fue la tercera o cuarta cinta que tuve, en 1º de BUP. Sí, lo que he dicho: en 1º de BUP.

Hey Ringo!

https://i1.wp.com/estaticos.elperiodico.com/resources/jpg/8/4/icoy9748307-ringo-julian160913220106-1473797073848.jpgAyer estuve en un entierro. Jamás fui íntimo del hombre que había fallecido, pero es de justicia afirmar que sin él muchos de nosotros no estaríamos aquí, o al menos no en el modo presente. Se llamaba RINGO, y fue el primero en muchas cosas. Vivía en el 13 pero el 1 cayó, hace un mes.

Su obituario no ha aparecido en casi ningún lado, porque Ringo fue un pionero de lo subterráneo, y hay culturas que son más culturas que otras, y él permaneció en lo underground por pura actitud personal y asco hacia lo banalizado y amor al pop y a su visión. Tan personal, tan poco voluble al viraje o la aquiescencia o a las modas pasajeras. Ringo era el super-individualista. El auténtico face.

Me dirigía yo a escribirle una buena despedida, a Ringo, un escrito lustroso y que estuviese a la altura de su talla emocional y cultural en mi vida (y la de muchos otros), pero se me adelantó alguien con mucho más derecho a hacerlo. Su amigo Víctor «Mágico» López. Salió publicada hoy mismo, en El Periódico. Léanla, por favor. Dice todo lo que hay que decir, y por añadidura les propina un buen cate ladeado a los ceporro-mods de la época, los que jamás entendieron. Ni a Ringo, ni nada (en general).

Y lean también esta encuesta de la serie «Yo fui el primer…» que Ringo le contestó a La Escuela Moderna, mi ex-fanzine, hace cinco años. Si al terminar leen también mis notas biográficas, comprenderán por qué Ringo fue más que crucial. Iba a decir que él fue el graduado en underground original, pero fue más bien el decano. El maestro de muchos, incluyéndome (por supuesto) a mí.

Adiós, Ringo, child of the sun.