Cosas Que Leo #160: MÁS ALLÁ DEL BIEN Y DEL MAL, Friedrich Nietzsche

“Lo que constituye la dolorosa voluptuosidad de la tragedia es crueldad; lo que produce un efecto agradable en la llamada compasión trágica y, en el fondo, incluso en todo lo sublime, hasta llegar a los más altos estremecimientos de la metafísica, eso recibe su dulzura únicamente del ingrediente de crueldad que lleva mezclado.”

Más allá del bien y del mal

FRIEDRICH NIETZSCHE

Alianza Editorial, 2018 (publicado originalmente como Jenseits von gut und Böse. Vorspiel eine philosophie der zukunft en 1886)

316 págs.

Traducción de Andrés Sánchez Pascual

Cosas Que Leo #55: LA GENEALOGÍA DE LA MORAL, Friedrich Nietzsche

“¡Ojalá fuera yo otro cualquiera!, así solloza esa mirada: pero no hay ninguna esperanza. Soy el que soy: ¿cómo podría escaparme de mí mismo? Y sin embargo, –estoy harto de mí!…”. En este terreno del autodesprecio, auténtico terreno cenagoso, crece toda mala hierba, toda planta venenosa, y todo ello muy pequeño, muy escondido, muy honesto, muy dulzón. Aquí pululan los gusanos de los sentimientos de venganza y rencor; aquí el aire apesta a cosas secretas e inconfesables; aquí se teje permanentemente la red de la más malévola conjura, -la conjura de los que sufren contra los bien constituidos y victoriosos; aquí el aspecto del victorioso es odiado. ¡Y cuánta mendacidad para no reconocer que ese odio es odio! ¡Qué derroche de grandes palabras y actitudes afectadas, qué arte de la difamación justificada! Esas gentes mal constituidas: ¡qué noble elocuencia brota de sus labios! ¡Cuánta azucarada, viscosa, humilde entrega flota de sus ojos! ¿Qué quieren propiamente? Representar al menos la justicia, el amor, la sabiduría, la superioridad -¡tal es la ambición de esos “ínfimos”, de esos enfermos! ¡Y qué hábiles los vuelve esa ambición! Admiremos sobre todo la habilidad de los falsificadores de moneda con que aquí se imita el cuño de la virtud, incluso el tintineo, el áureo sonido de la virtud. Ahora han arrendado la virtud en exclusiva para ellos, esos débiles y enfermos incurables, no hay duda: “Sólo nosotros somos los buenos, los justos, dicen, sólo nosotros somos los homines bonae voluntatis [hombres de buena voluntad]”. Andan dando vueltas en medio de nosotros cual reproches vivientes, cual advertencias dirigidas a nosotros, -como si la buena constitución, la fortaleza, el orgullo, el sentimiento de poder fuesen en sí ya cosas viciosas: cosas que haya que expiar alguna vez, expiar amargamente: ¡oh, cómo ellos mismos están en el fondo dispuestos a hacer expiar, cómo están ansiosos de ser verdugos!  Entre ellos hay a montones los vengativos disfrazados de jueces, que constantemente llevan en su boca la palabra “justicia” como una baba venenosa, que tienen siempre los labios fruncidos y están siempre dispuestos a escupir a todo aquello que no tenga una mirada descontenta y que avance con buen ánimo por su camino. No falta tampoco entre ellos esa nauseabunda especie de los vanidosos, de los engendros embusteros, que aspiran a hacer el papel de “almas bellas” y, por ejemplo, exhiben en el mercado, como “pureza del corazón”, su estropeada sensualidad, envuelta en versos y otros pañales: la especie de los onanistas morales y de los que “se satisfacen a sí mismos”. La voluntad de los enfermos de representar una forma cualquiera de superioridad, su instinto para encontrar caminos tortuosos que conduzcan a una tiranía sobre los sanos, -¡en qué lugar no se encuentra esa voluntad de poder precisamente de los más débiles!”

La genealogía de la moral; un escrito polémico

FRIEDRICH NIETZSCHE

Alianza editorial, 1972 (publicado originalmente en 1887 como Zur genealogie der moral. Eine streitschrift)

Introducción, traducción y notas de Andrés Sánchez Pascual