La sexta

Resultat d'imatges de makes jack a dull boy

Si me ven por aquí menos de lo acostumbrado, no se inquieten. Se trata simplemente de que estoy en uno de los once tipos de soledad de los que quizás hablaba Richard Yates: escribiendo la SEXTA. Novela. Utilizaría el verbo “terminando” pero me da gato. Les contaría el argumento pero me da gato. Dejaría caer el título (provisional) pero me da gato. Etc.

¿Por qué cojones nos lo cuentas, entonces?, se preguntarán ustedes. Supongo que para que no me revienten la puerta los bomberos, creyendo que me estoy descomponiendo con putrefacta parsimonía en el interior del despacho, o efectuando una regresión hacia un estado prehistórico, como aquel personaje de “La habitación cerrada”, de Lovecraft y Derleth.

Ya les contaré. Cuando termine la maldita cosa, no antes.

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Antes del Huracán, en León

Sí, dije que la última presentación de Antes del Huracán sería la de Málaga, hace un mes. mentí. O sea, no mentí, porque entonces no sabía que iba a hacer esta. Ahora lo sé.

Resulta que los audaces y frescos gestores de la novísima librería Sputnik, en León, me han invitado a ir allí la semana que viene. He aceptado, que lo sepan.

La última vez que estuve en león fue en 1995, y en aquella ocasión unos muchachos nacionalsocialistas (madrileños) me patearon en el párquing de un polígono. Estoy casi seguro de que esta visita va a ir mejor.

La cosa será allí, en la librería Sputnik (c/Legión VII, 3, León), como decía, y me presenta el escritor Julio César Álvarez. Hablaremos de Antes del huracán, claro, y algunas cosas más.

Me encantará verles, lectores y fans y gente que pasaba por casualidad por delante de la librería cuando han escuchado mi voz viril. Me encantará verles, quiero decir, siempre y cuando no sean los muchachos nacionalsocialistas aquellos que vuelven para desfilar sobre mi cabeza.

Como pueden ver aquí al lado no han reparado en despliegue de carteles. Y aún queda otro, en A4 apaisado. Porque yo lo valgo. Y ustedes, como lectores, también. Así que no desperdiciemos tamaña abundancia gráfica y veámonos allí, sin más dilación, a las 20:30h.

Antes del huracán: la quinta novela de Kiko Amat

Después de dos años encerrado en una habitación, en pijama, de venderme casi toda una colección discográfica y una motocicleta para mantener la escritura, y de volverme medio tarumba, al fin puedo decirles que -trompetas imperiales- mi quinta novela está acabadísima y en proceso de maquetación.

Se llama Antes del huracán. Saldrá el 4 de abril del 2018. En Anagrama, cómo no, y en Narrativas Hispánicas (creo que he sido ascendido de punk rocker pedorrero a Autor Serio, pero no estoy muy seguro). Me encantaría colgarles la portada, que queda sensacional, pero estamos trabajando en ella ahora mismito.

Habrá presentación en librería y todas esas cosas, así como via crucis santjordístico y acto en la periferia, pero eso ya se lo contaré cuando llegue el momento.

De momento pueden leer la sinopsis de contraportada. Es mi mejor libro.

“Año 2017. Curro lleva veinte años internado en el hospital psiquiátrico Santa Dympna, en Sant Boi de Llobregat, por un grave brote de locura homicida. Pero Curro está harto de ser un enfermo mental, quiere escapar de allí y necesita un plan. Para ello nada mejor que su fiel Plácido, mayordomo de plastrón almidonado y calva reluciente, citador patológico de Churchill y persona capaz. Mientras amo y sirviente, unidos por un juramento, traman su huida, el lector empieza a descubrir el pasado terrible que acabó con la cordura del protagonista.

Es 1982 y Curro, un niño frágil de 12 años envuelto en tics y fobias, lucha por superar los traumas de su vida: la demencia del abuelo, el misterioso afán atlético de su padre, la obesidad de su madre, los puñetazos con su hermano y el abuso de los matones locales. Curro y su mejor amigo Priu –desgarbado, precozmente hirsuto, un genio-, nerds originales, raros de nacimiento, sobreviven como pueden en el extrarradio urbano, tierra de gente normal. Hasta el día en que estalla el huracán y todas las mentiras, todos los secretos, acumulados en la familia y en el pueblo, destruyen su mundo para siempre.

Antes del huracán es una novela triste e hilarante que habla de ser distinto, y estar jodido, en un pueblo de la periferia barcelonesa. Kiko Amat combina en su quinta novela melancolía y humor para explorar los caminos que llevan de la rareza al delirio. Una inolvidable historia de locura, familia, clase obrera y amistad en el paisaje deshecho del exrtrarradio -cemento, espiguillas, descampados, torres eléctricas y calles sin asfaltar- con los años ochenta, la guerra de las Malvinas y el Mundial ‘82 de fondo”.

 

¡La Monda! Un santboiano en Le Monde

LeMonde_4juin15El pasado 4 de junio del 2015 tuvo lugar un suceso de importancia paralela a la elección de Ada Colau a la alcaldía de Barcelona. Un santboiano apareció reseñado en el periódico francés Le Monde.

Si le llegan a contar a dicho infraser en 1988 que un día escribiría 6 libros, y que uno de ellos -Cosas que hacen BUM- aparecería loado en un prestigiosísimo diario francés, le hubiese dado tal ataque de risa (o epilepsia) que hoy en día aún estaria encerrado en una celda acolchada del frenopático de su pueblo natal.

Suena a pura utopía falansteriana, pero es verdad. Y ahí al lado está la prueba. Folie barcelonaise, y a mucha honra.

 

Tout ce qui fait BOUM

couv_boumEsto de aquí al lado es una cubierta de libro DE VERDAD, no un bromazo que he decidido gastarles a ustedes a base de Photoshop y mucho rostro tras un par de chupitos de licor café. No: es un libro, y para ser más concretos es la traducción al francés de Cosas que hacen BUM que la editorial Asphalte (los editores franceses de nuestro querido Carlos Zanón) sacará a la calle el día 7 de mayo del 2015.

Han oído bien. Cosas que hacen BUM, el noveloncio que escribí un lejano 2007 aún no sé ni cómo, se publica en La Francia en breve. Pueden llamarle así, Tout ce qui fait BOUM. No hace falta decir que yo pienso hacerlo constantemente, afectando muchísimo el acento y a voces, en todos los bares y bodegas del país cada vez que un ejemplar caiga en mis manos. Quizás incluso luciendo boina ladeada. Y cera para bigotes.

En fin: habrá que celebrarlo. Allí y aquí, no se preocupen ustedes (algo haremos).

Mientras tanto, sigan admirando el entrañable Le Panic en Vespa, con la tres jolie Rebeca de paquete, recorriendo las galias de uno al otro confín. Una monada, no me digan.