Pablo Rivero: la magia de los hijos de puta

https://i2.wp.com/www.anagrama-ed.es/img/autores/1416.jpgPablo Rivero, uno de nuestros mejores autores patrios, se une al catálogo de Anagrama. Un acto de justicia mezclado con feliz azar ha causado, por añadidura, que su tercera novela Érase una vez el fin aparezca a continuación del reeditado El día del Watusi de Francisco Casavella. Pero evitemos la comparación fácil. Demasiados mindundis afirman haber recogido la antorcha del Jefe como para reducir a Rivero a posición tan servil. Rivero, para empezar, no necesita universos ajenos: ya posee uno la mar de poderoso, duro y terrible, que ha plasmado en novelas indómitas como La balada del pitbull o Últimos ejemplares.

Pablo Rivero no es un escritor amable. No acudan aquí si acaban de leer a Albert Espinosa. El título original de esta obra, sin ir más lejos, era La magia de los hijos de puta. Habla de sordidez y hastío, de precariedad y violencia demente, de pringoso auto-odio, de asco antisocial, de una temible rabia de clase que la mayoría de escritores ni siente, ni entiende, ni intuye. Su argumento, un alcoholizado pianista de bar que huye de sus acreedores y se desmorona a ojos vista en un Gijón desolado, es la espita por donde gotean numerosos demonios del pasado, de amor manchado, de culpa, vergüenza y sumisión proletarias. Debacle y traición: ese es el mundo que habita nuestro gijonés.

Érase una vez el fin es también una intestinal carta de desprecio excretada sobre la “era digital”, la “desoladora frivolidad” de los nuevos ricos y la estupidez incurable, orgullosa en su barbarie, de nuestro pueblo. Clase obrera incluida. “Fue así, consintiendo las calumnias ajenas”, escribe, “como se transformó mi alma, casi incorrupta hasta entonces, en un auténtico saco de mierda, en un vertedero de frustraciones como el alma de los demás. De esta manera tan poco sofisticada comencé yo también a hacer magia, magia ruin y vulgar al alcance de todos, la magia de predicar lo contrario de lo que sientes (…). La misma magia de los políticos, la magia de los patios de colegio. Magia de la calle, magia de España, magia de hijo de puta”.

Hay mucha rabia en Rivero, ya lo ven, pero no es del tipo Manolo Kabezabolo. Así como la intensidad musical se mide por pasión, no por volumen, Rivero transmite su alienación escribiendo como los ángeles. “Tiniebla y miseria, zafiedad y mentira”: en tales mugres se sumerge Rivero, e incluso de esas simas es capaz de emerger con fuego y éxtasis, humor y belleza. Sin moralina ni melindres, ni condescendencia hacia “parias” y “calzonazos” (sus sospechosos habituales).

No hallarán mucha redención, bondad inmaculada o esperanza de vida en Érase una vez el fin, eso es cierto. Rivero hace que Hubert Selby Jr. parezca Enid Blyton. Lo que sí hallarán es verdad y fuerza como pocas veces han leído, escupidas en 134 aceleradas páginas que se le cuelan a uno por el costalar y allí se quedan, en el corazón (tiznado, abatido, apuñalado) para siempre. Kiko Amat

 

Érase una vez el fin

Pablo Rivero

Anagrama

134 págs.

(Crítica aparecida previamente en el suplemento Cultura/S de La Vanguardia del 12 de marzo del 2016).

Chap chap en Xixón, jueves 2 de julio

PRES_chapchap_NORTEPor si no se acordaban. Kiko Amat en Gijón (Jueves 2 de Julio, Toma 3), diciendo cosas de esas que dice el andoba cuando está excitado. Sobre su nuevo libro Chap chap y más asuntos de gran interés (asuntos como él mismo, queremos decir).

Además, pincharemos allí mismo unos cuantos discos (lo he decidido hace diez minutos). Estos malandros: Félix Explosión, Miguel Lozano y el mismísimo Kiko Amat en sillita de la reina.

Y presenta el honorable PABLO RIVERO, escritor predilectísimo de esta casa.

Kiko Amat firmará, parloteará, realizará piruetas a muerte y brindará con todos ustedes. Por favor vengan a ver al animalico, que si no luego se deprime.

 

Chap Chap en gran gira norteña (junio y julio)

PRES_chapchap_NORTEIntentando emular a sus grupos de rock’n’roll favoritos, Kiko Amat se marca un Minutemen y la emprende con una nueva y descabellada gira norteña.

El hijo predilecto de la vila de Sant Boi se plantará, solo y arrebatao, en Bilbao (Sábado 13 de Junio, La Casa de Atrás) y Gijón (Jueves 2 de Julio, Toma 3), para torear (parlotear, firmar, beber, desbarrar) en dos de sus plazas predilectas de todo el país (pues Bilbao y Gijón son strongholds de lectores acérrimos desde siempre).

Dije solo, pero en realidad Kiko Amat sigue con la tónica de acompañarse solo de gente a quien admira para las presentaciones. Si en Madrid y Barcelona presentaron Manuel Jabois y Antonio Baños, en Bilbao y Gijón le precederán, respectivamente, dos de sus autores favoritos, otra vez: Pablo Zarracina y Pablo Rivero. Nuestro hombre jura por Resaca crónica y La balada del pitbull, ya lo saben, que ya se lo ha dicho mil veces.

Todos los detalles, en el finísimo cartel (obra de Uri Amat) de aquí al lado.