Cosas Que Leo #138: PINOCCHIO, Winshluss

Pinocchio

WINSHLUSS

Ediciones La Cúpula, 2015 (publicado originalmente en 2009)

200 págs.

Clásicos Latosos #4: PINOCHO (Carlo Collodi)

Esta de aquí es una nueva entrega (imprevista) de la serie Clásicos Latosos, que empecé para El País en el año 2018 y que tuve que interrumpir tras la tercera pieza por imposiciones novelísticas (acababa de sacar Antes del huracán).

No concebí este artículo como tal, pero al terminarlo me di cuenta de que era, a todos los efectos, un nuevo Clásico Latoso. Y como tal deben leerlo, disfrutarlo y, a mi muerte, antologarlo.

Espero que les guste. A veces uno escribe un artículo con el que se lo pasa tremendamente bien y la gente suda un poco de él. A veces uno escribe una pieza que se la suda vagamente (o le dedicó un esfuerzo menor) y a todo el mundo le encanta. A veces uno escribe un artículo maravilloso y a todo Dios se lo parece (esto es lo que se llama MOMENTO IMPERIAL en la carrera de un artista).

Digamos que este artículo no pertenece a la segunda ni la tercera opción. Pero no pasa nada, yo amo a mis patitos feos.

Cosas Que Leo #35: PINOCHO, Carlo Collodi

FC Pinocho faixa

“Aquel país no se parecía a ningún otro lugar del mundo. Su población estaba compuesta solo por niños. Los mayores tenían catorce años y los más jóvenes, apenas ocho. ¡En las calles reinaba una alegría, un alboroto, un bullicio tal que producía dolor de cabeza! Había pandillas de críos por todas partes: unos jugaban a hacer puntería con las nueces, otros al tejo, algunos con la pelota, otros andaban en velocípedo o montaban en un caballo de madera, algunos jugaban a la gallina ciega, otros a perseguirse. Unos cuantos, vestidos de payaso, escupían fuego; había quien cantaba, quien recitaba, quien daba saltos mortales, quien se entretenía caminando con las manos en el suelo y las piernas en el aire. Alguno empujaba el aro, otro se paseaba vestido de general con el yelmo de papel y el sable de cartón piedra. Reían, gritaban, llamaban, aplaudían, silbaban, imitaban el cacareo de la gallina cuando pone un huevo; en resumen, había tal alboroto, tal escándalo, tal algarabía de mil demonios que había que ponerse algodón en los oídos para no quedarse sordo. En todas las plazas se veían teatrillos de lona atestados de niños de la mañana a la noche y en todas las paredes de las casas, escritas con carbón, se leían cosas tan admirables como estas: «vivan los jugetes» (en vez de juguetes), «no queremos mas hescuelas» (en vez de no queremos más escuelas), «abajo Larin Metica» (en vez de la aritmética) y otras lindezas por el estilo.”

Pinocho

CARLO COLLODI

Navona Editorial, 2020 (publicada originalmente por entregas, entre 1882-1883, en el Giornale per i bambini)

272 págs

Traducción de Pilar González Rodríguez.