Heliogàbal

¿Dónde estábamos? Ah, sí. Iba a colgarles aquí el enlace a mi columna regular para el ARA Play. Esta entrega habla de Heliogàbal, uno de los pocos sitios del planeta donde he sido genuinamente feliz. Feliz de veras: no divertido, no excitado, no adulado, no meramente contentillo. Feliz.

En la columna se afirma que el Heliogàbal no existe en la encarnación que yo amé, la de la fase imperial, lo que desde luego es cierto, pero a la vez no implica que el nuevo Heliogàbal no sea capaz de entrar en otras fases majestuosas e inspiradoras para mucha gente. Simplemente: hablo desde la pura emoción personal y la melancolía incurable y no transferible, y desde esos puntos de vista solo puedo concluir que una etapa ha muerto, y otra empieza.

En la columna tampoco se especifica que el ayuntamiento de Barcelona tiene mucho que responder sobre la mayoría de tormentas que cayeron sobre el local. Pero no me cabía. Lo digo aquí, pa’que quede escrito.

Y pueden leer la cosa aquí, carajo.

Jon Bunch a la gespa

Es una semana de escritos fúnebres. La recomentadísima muerte de Leonard Cohen -cuyo arte, por respetable y excelente que me parezca, ha influido exactamente un 0% en mi vida y trabajo y visión y ambición- me inspiró para escribir la columna “Jon Bunch a la gespa”, para mi serie Hòsties al Fibló, para el PLAY, suplemento del periódico Ara.

Va de un músico que sí me inspiró y me dio fuerza, y que también murió (en circunstancias casi opuestas a las de Cohen) en enero de este año, y nos enteramos tres. Y el cabo.

Hablo, por supuesto, de JON BUNCH, de mis adorados SENSE FIELD.

Si no me equivoco, los amigos de PLAY han incluído el clip de “Voice” en el artículo, siguiendo mis meticulosas instrucciones, así que yo me permito endiñarles aquí otra favorita personal del Building (Revelation, 1996), “Overstand”, quizás la canción que más escuché a finales de 1996. Ahí está todo. La fuerza del camino de hierro. Ese es mi 1996.

 

Ets un artista de nyigui-nyogui?

Mi columna de hoy para el suplemento Play, del diario Ara. Es una encuesta, de hecho. Incluye mención a Tinky Winky, colleja al artista advenedizo y cita totalitaria de Melville.

No sé como decirlo más claro sin defecar directamente en la puerta (o boca) de alguien.

Quería titularlo “Ets un artista de pet-i-flam?”, que es como se decía en mi pueblo, pero me dijeron que pet-i-flam ni existía en catalán normativo. Que era otra majadería Llobregat.