La canción del viernes #44: DIE PROFIS Keine zeit

Die Profis (Los Profesionales) eran un trio de nueva ola mod de Düsseldorf. Existieron de 1979 (cuando aún se llamaban The Stairs) a 1984 (aunque se reformarían muy brevemente en 1989). Su disco Neue sensationen, de 1982, es mi elepé favorito de mod ochentas alemán (porque yo tengo elepés favoritos de mod ochentas alemán, por si no lo sabían; y no solo uno). Cuando era adolescente lo escuchaba constantemente. En bici, en metro o a pie, viento en la cara, flequillo despeinado y parka ondeante cual capa de superhéroe.

Sonaban muy Jam. Mi hit era un himno, “Hoffentlich ja!“, pero aquí les pego el “Keine zeit”, del mismo álbum, porque se les puede ver en 1983, moviendo las caderas (especialmente el bajista, que las tiene a punto de disloque), simulando cantar, y luciendo las gafas más 80’s que ha presenciado la humanidad.

Naturalmente, no entendía una palabra de lo que decían. Podían haberme estado lavando el cerebro para que me suicidara con Tang envenenado, estilo Jim Jones. Excepto en el caso de “Hoffentlich ja!”, que tiene una segunda estrofa de lo más comprensible, incluso si tienes diecisiete años y eres de Barcelona, y que me hacía poner firmes, o arrancar las manos del manillar de la bici y hacer la ola, en mi ya lejana mocedad.

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La canción del viernes #10: NEWTOWN NEUROTICS “The mess”

O sea, “el lío”. NEWTOWN NEUROTICS eran algo asombroso. Punk-rockers del 1983 -formados en el glorioso año 1979- de aquellos que parecían medio mods por osmosis, como Dogs, Rudi o The Donkeys (supongo que por lo fanísimos que eran de los Jam, todos ellos). Creo que algún loco reeditó hace poco el Beggars can be choosers, un disco que es la pera (y yo tengo, ejem, en original, MUAHAHAHAHA), el vórtice exacto donde topan The Purple Hearts y The Ruts. Dicho original lo sacó Razor Records, un sello cuyo catálogo era para volverse medio loco y empezar a aullarle a la luna con el pito tieso: los Purple Hearts del Pop-ish Frenzy!, Menace, Adicts, Long Tall Texans, el Kickstart de The Lambrettas, Cock Sparrer, la recopilación aquella de The Saints y paro antes del patatús.

Además, para colmo, Newtown Neurotics eran ultra-macro-izquierdosos. Más de pub que de panfleto, por fortuna. Y tenían un hit con trompetazos, también: “Suzi”. Que llevo media vida pinchando en comuniones y orgías.

“The mess” siempre me ha encantado, porque consigue la proeza de explicar cada acontecimento de mi adolescencia en Sant Boi en tan solo 3 minutos. Solo falta la adquisición de anfetamina por cauces no legales y aquello que pasó con el yonki y una botella de champán.

I’m wasted, just look at the mess I am in. Spent half of the night walking the streets
looking for a party that never existed
every week is just the same
well we talked about sex but never of love
we bragged about girls with which we’d had fun
oh but the thing that’s really sad
we never had.

La-lo-li. El álbum contiene también otro favoritazo personal, “Agony“, que habla de un fulano que desearía poder llorar tranquilo en lugar que tenerle que arrearle una buena tunda a un imbécil. Joder, sé de qué me habláis, Neurotics. Lo sé bien.