Top 8 Kiko Amat de libros para el Sant Jordi 2021

1) Letra torcida, letra torcida, Tom Franklin (Dirty Works)

Directo a mi top eterno de grit lit, y uno de los mejores títulos de Dirty Works hasta la fecha (lo cual es mucho decir). Tan bueno y adictivo y enérgico y sobriamente narrado como el Padre e Hijo o el Joe de Larry Brown. Un jodido Mystic River para hillbillies (sin pedofilia, pero con muertes). Si solo van a comprar un libro en Sant Jordi, debería ser este.

2) Gordo de feria, Esther García Llovet (Anagrama)

La narradora más original y guay y breve (160 páginas, y es uno de los largos) de España en estos momentos. Gordo de feria está destinado a ser uno de mis 10 libros favoritos del año. Este va de un proto-gordo a quien le encargan suplantar a un humorista célebre. En Madrid, claro. Soy muy Llovetista, y quiero cantárselo al mundo.

3) Lejos del bosque, Chris Offutt (Sajalín)

“–¿De dónde eres?

–De Kentucky.

–¿De qué parte?

–De la parte de la que se va la gente.”

Otra impepinable obra de Offutt, persuasivo poeta de la white trash y escritor preferido de quienes no terminamos el instituto, esta vez en colección de relatos. Prácticas de tiro con tu viejo, montañas de Kentucky, “lápidas como dientes”, gente recia, ciervos despiezados, camioneros y cogorzas trágicas.

4) Un par de cómicos, Don Carpenter (Sexto Piso)

Primera novela de la “trilogía de Hollywood” de Don Carpenter, que siempre ha sido de mis lecturas favoritas. Narra la historia (casi bromance) de un dúo cómico entre Tinseltown y Las Vegas. Piensen en The Bad & the beautiful o Sunset Boulevard (las tripas salaces y crueles de Hollywood) pero con pareja humorística dedicándose a lo suyo (el oficio y la farra) en el cénit de su carrera.

5) Por qué haría yo, Mary Robison (Malas Tierras)

Mary Robison demuestra aquí que el mejor antídoto contra el peñazo literario es cortar lo sobrante. Una novela hiperrealista, oscura y ultradivertida, hecha con armazón y puro músculo, 100% exenta de grasa o cháchara, sobre neurosis, trauma y maternidad arruinada. Como si Renata Adler fuese una madre cincuentona en pleno brote maníaco.

6) Starlust, Fred Vermorel (Contra)

El autor de uno de los libros canónicos sobre los Sex Pistols (Sex Pistols: The inside story, de 1978) entrega aquí una simpar historia oral. Piensen en Nam, pero con stalking, grupis, cartas de amor a rockstars, cartas guarras a rockstars, pósters púberes de rockstars y absoluta obsesión adolescente por las rockstars. Un clásico de cultura pop, narrado mediante las (aullantes) voces de las fans. Incluye prólogo de Pete Townshend.

7) Un año en la vida de Johnsey Cunliffe, Donal Ryan (Sajalín)

Otra vuelta de tuerca a la historia de granjero tonto-del-pueblo a quien el villorrio entero matonea o intenta timar, esta vez en el marco de la Irlanda más rural y cerril. La sección del hospital me recordó (de nuevo) a Larry Brown. Gran voz narradora. Y contiene más humor que Corazón giratorio.

8) H.P. Lovecraft, Michel Houellebecq (Anagrama)

Una glosa de fan ilustrado que nos recuerda por qué Lovecraft fue uno de los autores más alucinantes, flipados, originales, visionarios y gloriosamente imperfectos de la creación. Super-recomendable para seguidores de Lovecraft (¿y, supongo, Houellebecq?), maestro supremo del odio, el miedo y la imaginación enciclopédica.

*** Pueden encontrar la versión bellamente maquetada de este Top 8 en el Instagram de @100patadas, cortesía del imagemaister Benja Villegas. Incluye foto del autor haciendo el mong.

10 favoritos para Sant Jordi 2020

La introducción a la lista:

M., EL HIJO DEL SIGLO | ANTONIO SCURATI | Comprar libro 9788420437941Sant Jordi ya está aquí. Ding-dong-dang. Este año se parece más al chaval incomunicado de aliento exangüe que protagonizaba El chico de la burbuja que a la festividad gallarda y populosa y alcoholizada (esto último tal vez era solo yo) que conocíamos, pero el espíritu permanece. El espíritu es que hay que comprar libros para que los escritores podamos mantener nuestro tren de vida de pantalones de pijama 100% algodón, café molido y post-its. Y así escribir más libros.

En realidad, este año hay que comprar más, por las circunstancias onerosas en las que nos hallamos, para apoyar a las librerías, los editores y esa raza subterránea y huraña que, con sus artes arcanas, mantiene todo el tinglado en movimiento: los escritores. No importa si el ejemplar llega unos días tarde o lo tienen que recoger en junio. Este es el momento de put your money where your mouth is, como dicen los ingleses, y echarle una manita a ese sector que tantas alegrías les ha dado.

Ustedes comprenderán que hay que comprar libros buenos, en la medida de lo posible. El escritor más grande de la historia (me refiero a William Shakespeare, no a mí, pero entiendo la confusión) no nació el 23 de abril y se dejó las cejas y gran parte de su otrora selvático tupé escribiendo la obra más incomensurable conocida por el hombre, para que ahora adquieran ustedes las memorias del último ganador de La isla de los famosos (aunque seguro que son menos insípidas, y desde luego más amenas, que algunos premios literarios recientes).

En todo caso, ustedes buscan recomendaciones literarias, yo tengo recomendaciones literarias… (estoy cruzando los dedos de ambas manos, aunque ustedes no puedan verlo). Mis favoritos para el Sant Jordi profiláctico y ventolinesco del 2020 son los 10 de aquí abajo. Son todo novedades del año en curso, excepto Cometierra, que es del 2019 pero no entró en ninguna de mis listas del año (se demoró en cruzar el Atlántico). Si desean una lista completa de mis favoritos del año pasado vayan de inmediato a mi video de Mejores del 2019. Y léanlos cuanto antes puedan.

¿Van estas 10 maravillas en orden de preferencia? (escucho que me preguntan en ensordecedor coro). De aquella manera. El primero me gustó más que el último, aunque en medio hay mucha zona de empate, y a fin de cuentas todos me gustaron cosa mala. Por eso están aquí. Incluyo explicación breve y link ajeno en aquellos que no hayan aparecido en los meses previos en mis Cosas Que Leo o entrevistas a go-gó.

La lista propiamente dicha:

La extranjera - Durastanti, Claudia - 978-84-339-8061-8 ...

1) Noche cerrada, CHRIS OFFUTT (Sajalín editores)

2) Los nuestros, SERGUÉI DOVLÁTOV (Flugencio Pimentel)

3) La extranjera, CLAUDIA DURASTANTI (Anagrama / L’Altra)

4) M, el hijo del siglo, ANTONIO SCURATI (Alfaguara)

Una memoria novelizada, literaria, de los primeros años de la lucha por el poder de Benito Mussolini, Il Duce. Les tiene que interesar el fenómeno del fascismo o las memorias trepidantes, si no ni se acerquen, claro. Y los libros grandes: 805 págs, aunque en verdad les digo que no le sobra ni una. Un libro que es todo energía feroz y urgencia al galope y violencia expeditiva, como el perverso hombre que lo protagoniza. Se preveen dos entregas más, así que ya pueden ir colgando nueva estanteria (mejor que sea reforzada)

5) Cometierra, DOLORES REYES (Sigilo): Uno de mis libros preferidos del año pasado. 173 páginas de la prosa más cruda y precisa que se puede encontrar en la actualidad. Muertos y visiones y golpes y furia. En capítulos muy cortos. Frases que son hostias, sin redobles ni adverbios sobrantes. Todo apretao. Una historia sensacional, vibrante, durísima, de feminicidios y barrios chungos. Soy muy fan de Cometierra.

Cometierra - Dolores Reyes - Editorial Sigilo

5) El libro de Sarah, SCOTT McCLANAHAN (Reservoir Books)

6) La caja negra, ALEK POPOV (Automática editorial)

7) La bretxa, ANTHONY CARTWRIGHT (Tigre de Paper)

Una de las sorpresas del año. Un libro brevísimo (135 págs.) de ira y desafección working class norteña que es como This sporting life en la era Brexit y en las Midlands. Es una novela que afronta un problema social, sí, pero no se trata de un tratado ni un panfleto, ni la típica novela sacada a toda prisa por periodista cultural para aprovechar tema candente. A mí me recordó fuertemente a The Football factory de John King, un libro que parecía hablar de violencia hooligan pero que hablaba de muchas otras cosas. El recomano fortament (está en catalán, por si no se han dado cuenta aún).

8) Mis cien demonios, LYNDA BARRY (Reservoir Gráfica)

Un gran cómic de “autobificcionalografía” virulenta. Solo por las tiras del capítulo “Odio” (ver ilustración; he colgado las viñetas originales, pero el cómic está traducido al español), ya merece la pena. Lynda Barry es una artista norteamericana de ascendencia irlandés-filipina y padres de mierda. Si les gustan las memorias no nostálgicas y no melindrosas de friquis resentidos y proto-homicidas (pero al final sensibles y dañados), esto es para ustedes. Desde luego es para mí.

9) Desnudo en Garden Hills, HARRY CREWS (Dirty Works)

Nick Hornby dijo que “un episodio promedio de Los Simpson es más inteligente que una novela promedio de Flaubert”. Yo les digo que un libro de la gama media de Harry Crews es mucho más interesante, y está más lleno de vida y furia y rabia, que el mejor intento de autoficción estudiantil urbana moderna. Desnudo en Garden Hills, de 1969, no es el mejor libro de Nuestro Harry (aunque fue su favorito durante mucho tiempo), pero está lleno de imaginación enloquecida, vidas desesperadas, explotaciones mineras, freaks de todo pelaje, un pavo MUY gordo, un diminuto jockey negro (lesionado) y una mulata que se ganaba la vida fumando cigarrillos con el papo. Si ustedes son tan crewistas como yo, deberían adquirirlo sin pensar, como un reflejo automático del sistema nervioso central. Kiko Amat

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Mis 10 para el Sant Jordi 2019

Resultat d'imatges de retrato futbolista adolescente1) Retrato del futbolista adolescente, Valentín Roma (Periférica)

“En mi familia tener “mundo interior” se considera un vicio característico de los ricos, una lacra que afecta, esencialmente, a las personas adineradas. Nadie cree en epifanías ni en revelaciones, en misterios que enaltecen ni en el valor de lo inefable. Me parece que nunca he oído a nadie pronunciar la palabra destino o cualquier otro término que pertenezca a este campo semántico”.

Mi libro favorito español del 2019, hasta la fecha y sin posibilidad de discusión. Una memoria juvenil (vagamente velada) confeccionada con rabia de clase, familia, deporte, extrarradio, humor tristísimo, desclasamiento, patetismo adolescente y alienación. Con un lenguaje simplemente sensacional y un ámbito y una hondura tremendos, me emocionó y me hizo reír (risa acerba con náusea) en cada página. Ultra-recomendable (y no recuerda en absoluto a James Joyce; no huyan a las colinas).

Resultat d'imatges de iluminada mary karr2) Iluminada, Mary Karr (Periférica & Errata Naturae)

“Sam se acarició los bordes del denso bigote con dos dedos, como un diminuto emperador chino a punto de firmar una sentencia de muerte. No estamos hechos para regodearnos en el placer, apuntó. El placer es el asesino de la alegría. Hizo una pausa para escupir en el jarrillo. Dijo: yo veo más allá del presente, el momento en que esas olas estarán hechas de sangre. ¿me crees?”

Imprescindible secuela de la trilogía memorística que empezó con el insuperable El club de los mentirosos (uno de mis libros favoritos). Esta parte, la tercera (en medio de las dos está Cherry, aún por traducir), se concentra en alcoholismo, iluminación religiosa y métodos para superar una infancia de mierda. Humor amargote, clase social a porrillo, contrafobia, resacazos y una madre aún loca, pero menos. Brillante.

Resultat d'imatges de hogar eterno william gay3) El hogar eterno, William Gay (Dirty Works)

“A la mujer no la conocía tanto. Era una Hines y, al igual que a los demás miembros de aquella particular familia, Oliver la encontraba arisca y excesivamente práctica. No mostraba el menor interés por nada que sucediera en las páginas de un libro, en la radio, en Francia o en Washington DC. nada que no fuese inmediatamente aplicable a la vida cotidiana. Si no podías comértelo, follártelo o despedazarlo para alimentar el fuego de la estufa, no era de ninguna utilidad, eso es lo que dictaminó Oliver en cierta ocasión, haciendo gala de un humor amargo”.

Memorable nueva entrega de grit lit y noir sureño por parte de la editorial que NUNCA me decepciona. Agravios que tienen que ser desagraviados, cerrilidad campestre, odio en estado puro, un personaje que “había ido adquiriendo con los años los rasgos distintivos del mal”, alambiques, putas, exconvictos, viejos sabios, huérfanos cabreados y un tremendo afán de venganza. A clasificar junto a Larry Brown, Harry Crews o Flannery O’Connor (aunque Gay escribe algo más florido, menos forense, que los mencionados; en ocasiones me recuerda a Barry Hannah).

Resultat d'imatges de esa maldita pared flako4) Esa maldita pared, Flako (Libros del K.O.) -no ficción-

“Nunca brilló tanto mi padre como cuando, después de un golpe, contaba dinero en una mesa, sin camiseta, con los tatuajes talegueros a la vista, uno en cada brazo, con mi nombre, y otro con sus iniciales, con un pañuelo rojo al cuello y con un canuto de hachís en los labios; nunca era tan feliz como cuando repartía dinero de los atracos entre familiares y amigos”

El libro del “Robin Hood de Vallecas” sube como una bala al pedestal de la crónica negra española. Flako, quien robaba bancos mediante el procedimiento del butrón (acceso por la red de cloacas + agujero en la pared) es una espectacular autobiografía proletario-delincuente llena de violencia, humor y familia. Flako evita con tino las partes más cuestionables de este tipo de libros (el arrepentimiento baboso, la jactancia gangsta, la sordidez gratuita o la magnificación del delito) para centrarse en aspectos que a menudo están ausentes en ellos: el afecto, la comicidad, la emoción o la defensa de la artesanía.

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5) Doppler, Erlend Loe (Nórdica)

“Aunque no veo nada que pudiera empujarme a volver. Aquí arriba, no me expongo a tratar con otros seres humanos y ellos tampoco tienen que tratar conmigo. Los demás están a salvo de mi odio, y yo de sus maneras aplicadas y sus estupideces. A mí me parece un buen acuerdo”.

Bastante antes de que Santiago Lorenzo desterrara al protagonista de Los asquerosos a los bosques, bien enojado con el mundo moderno, un autor nórdico le había retorcido la nariz al Walden de Thoreau. Se llamaba Erlend Loe, y con Doppler firmó uno de los libros más divertidos y entrañables, a la vez que malhumorados, del 2004. Entre sus páginas hallarán un bebé alce llamado Bongo, un hijo de soldado de la Wehrmacht, la construcción de un tótem, la muerte de un padre y un severo replanteamiento de la idea de felicidad. Humor huraño, alienación constructiva y el aburrimiento como camino subversivo hacia la gracia.

Resultat d'imatges de sánchez garcía llovet6) Sánchez, Esther García Llovet (Anagrama)

“Marina era una chica de San Fermín, donde la depuradora, una chavala de barrio que había salido rara. Los raros no se enteran casi nunca de que lo son hasta que alguien vuelve a decírselo y entonces se vuelven más raros todavía porque se pasan el tiempo intentando aparentar ser más normales o más pedestres pero no tienen ni idea de lo que es ser normal”.

Otro favorito español del año y forever. Esther García Llovet es de las pocas narradoras auténticamente originales del país. Escribe crudo y breve y certero, exprime cada página hasta que la convierte en zumo concentrado (puro) de narrativa. Su segunda novela solo tiene 130 páginas, por cierto; las justas y necesarias. Un libro sobre gente rara en un Madrid extrarradial y nocturno que ni da la chapa con el callejero de la capital, ni incurre en malditismo, ni es derivativo, ni pomposo, ni cursi. Un libro cortante y extraño, inquietante y paranoico, con los bordes serrados, de madrugón o extraña lucidez de amanecida, al que no le sobra una palabra.

Resultat d'imatges de helter skelter contra editorial7) Helter Skelter, Vincent Bugliosi (Contra Editorial) -no ficción-

“Había tanto silencio -diría después una de las personas que cometió los asesinatos- que casi se oía el tintineo del hielo en las cocteleras de las casas a lo lejos, cañón abajo”.

Así empieza Helter Skelter, uno de los mejores trabajos de true crime que existen. Charles Manson, la “Familia” y la serie de asesinatos que cometieron en 1969 en las colinas de Los Ángeles son tal vez la historia criminal más famosa del siglo XX. En esta saga homicida confluyen la Era de Acuario; una filosofía demente, mezcla de maturranga carcelaria, monserga hippy y distopía apocalíptico-racial; un villano enajenado y megalómano; una secta de chicas adolescentes de clase media-alta; una increíble conexión pop (Dennis Wilson, Sharon Tate, Roman Polanski…); drogas lisérgicas, armas, buggys y orgías; un juicio estilo Perry Mason (el autor del libro es el fiscal encargado del caso) y una investigación policial plagada de pifias, casualidades y asesinatos paralelos; y los crímenes en sí mismos, una cosa como de película gore de John Carpenter. Y esta edición (la primera desde 1976) lleva un fantástico prólogo de Kiko Amat. No se lo pierdan.

Resultat d'imatges de ummo eduardo bravo8) UMMO, Eduardo Bravo (Autsaider División Sesuda) -no ficción-

“Sus seguidores, sin embargo, defienden las imágens realizadas por Billy meier de los ovnis argumentando, por ejemplo, que es manco y que, con una sola mano, es imposible trucar las fotografías”.

En Willa Wanda, su anterior libro, Bravo nos habló de logias masónicas italianas, Gladio, operaciones de falsa bandera, terrorismo ultra, Brigatte Rose, Berlusconi, el banco vaticano y Licio Gelli. En Ummo hallarán platillos volantes, sectas pedófilas, nazis, sadomasoquismo, guerra fría, cloacas del Estado, tertulias falangistas y mucho más. Otro libro increíble (en el sentido etimológico de la palabra), didactiquísimo y adictivo del gran Eduardo Bravo, nuestro Jon Ronson patrio.

Resultat d'imatges de carvalho problemas de identidad9) Carvalho; problemas de identidad, Carlos Zanón (Planeta)

“Desde los ventanales del Glaciar, esa cafetería, bar, lugar de pequeñas actuaciones, situado en una esquina de la Plaça Reial, la nostalgia se extiende por mi piel como una pomada caliente. Una nostalgia de nada y por nada, de un tiempo que ni es necesario ser vivido por uno para añorarlo y, si lo viví, tampoco fue tan armónico y hermoso como este ensoñarlo ahora, dejar pasar la tarde mirando la fauna de la plaza mudando de pelaje e intenciones a medida que mengua la intensidad del sol y empieza a tiritar el alumbrado eléctrico”.

Zanón, uno de nuestros grandes, se zambulle en un encargo y sale más que airoso (incluso triunfante) del tema. Zanón puede con todo; dignificaría y elevaría incluso un remake del Groovy de José María Carrascal. Este Carvalho contiene los suficientes zanonismos (clase obrera, familia, desconfianza hacia la guayez, desafección, obsesión, mala hostia) para encandilarnos a los fans, y supongo que también ofrece la suficiente pleitesía a la fuente para no instigar una horda linchatoria de Carvalhistas bajo su ventana. Dicho esto, me proporcionó un placer casi lujurioso topar con las pequeñas blasfemias que comete el autor a la hora de redefinir a su protagonista heredado y avejentado (por ejemplo, que no pueda comer y tire a la basura los platos cocinados; siempre he odiado los libros con recetitas). Un muy buen aperitivo a su próxima novela.

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10) Kentucky seco, Chris Offut (Sajalín editores)

“Nadie de esta ladera acabó el instituto. Por aquí se valora a un hombre por sus actos, no por su supuesta inteligencia. Yo no cazo, ni pesco, ni trabajo. Los vecinos dicen que le doy demasiado al coco. Dicen que soy como mi padre y a mamá le preocupa que puedan estar en lo cierto”.

El único libro de cuentos que selecciono para este Sant Jordi es el notable primer trabajo del hombre que acabaría guionizando Treme, True blood o Weeds. Una colección de realismo redneck de los Apalaches escrita en 1992 que no tiene nada que envidiar al Knockemstiff de Donald Ray Pollock y que, como aquel, está centrado en un solo pueblo dejado de la mando de Dios. Peor aún: los personajes de Offutt ni siquiera pertenecen a un pueblo como tal. Un ano-de-mundo perdido entre las montañas a donde “nadie viene. Todo el mundo se va”. Barro, osos, ahumaderos, timbas, armas, hostias, hombres que les pegan tiros a los perros de otros hombres, estigmas no-lavables y rencillas más viejas que la tierra que los vio nacer. Con el sello de aprobación de Larry Brown.

Kiko Amat

(Esta es mi selección de favoritos personales para el Sant Jordi 2019. No vienen en particular orden de prioridad. Compartan -y compren- a placer)

7 para Sant Jordi 2018 (recomendaciones literarias de Kiko Amat)

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1) Coche, Harry Crews (Dirty Works)

Porque hay que leerlos todos y Crews es DIOS. Esta va de un tío que decide comerse un coche. En serio.

2) Memorial Device, David Keenan (Sexto Piso)

Epifanía subcultural romántica en pueblo de mierda. Muy emotivo, muy anti-normal. El punk como salvación de unas cuantas vidas sin sentido.

3) Vernon Subutex 3, Virginie Despentes (Penguin Random House)

Una de las mejores trilogías que he leído, y este es el cierre perfecto. Hay más comuna y menos revancha lumpen, pero sigue siendo maravilloso.

4) Furtivos, Tom Franklin (Dirty Works)

Mala baba sureña. Cazadores furtivos, fábricas de papel, dinamita para pescar. “Furtivos” es la historia corta más dura y adictiva de la década. Puñetazos y bastardos y petos tejanos. Muy fan.

5) Los golpes, Jean Meckert (Las Afueras)

Desquite y frustración working class, directa desde la Francia de 1941. Lo llamaron el “antídoto de Céline”, pero a mí me recuerda mucho al Céline más puteado y cochambroso y anti-todo. Me encantó.

6) Contra la lectura, Mikita Brockman (Blackie Books)

Leer puede ensanchar horizontes, pero también puede encerrarnos en una mazmorra mental. Los “clásicos” suelen causar migraña. Se puede ser infeliz en una habitación llena de libros. Este es el ensayo ideal para los canon-escépticos.

Nik Cohn - "Sigo siendo el mejor, dice Johnny Angelo"

7) Sigo siendo el mejor, dice Johnny Angelo, Nik Cohn (Walden)

Este libro no va de pop. Es pop. La segunda novela de uno de mis héroes literarios. Muchos le copiaron, pero Cohn sigue siendo el rey. Lleva prólogo de Kiko Amat, que no se me olvide.

8) Los que recomendé a finales del 2017. Aún no han prescrito ni se han autodestruido. No se me dejen El club de los mentirosos de Mary Karr (mi favorito del 2017), El banquete celestial de Donald Ray Pollock, o ninguno del resto, que listo aquí.

Nota: Abril va muy pegado a Navidad, y como ven en el #8 los mejores del pasado año se me solapan con los favoritos para este Sant Jordi. En todo caso, los listados al principio son los 7 libros que les recomiendo especialmente para este Sant Jordi 2018.

No los he numerado en orden de favoritismo, como el pasado final de año. Los números en esta lista no tienen intención jerárquica. Me parecía un tanto aleatorio, teniendo en cuenta que me gustan mucho todos y era incapaz de decidirme por un ganador. No sé a quién quiero más; eso es lo que trato de decirles, leches.

(No incluyo el del Huracán porque estaría feo de cojones).

Seis para Sant Jordi (de Kiko Amat)

Las tradicionales y efusivas recomendaciones de Kiko Amat para esa esperada fecha. En Gent Normal, claro. Este año son solo seis, aunque extensas, y vienen con extras dicharacheros. Sacudan este link haciendo la señal de la cruz, y se materializarán de forma mágica ante sus ojos.

El tradicional TOP 10 para Sant Jordi de Kiko Amat

Es éste, para qué andarse por las ramas. Los 10 potrancos renqueantes por los que he apostado todo mi parné. Hagan el favor de regalar algunos de ellos en el orden y cantidades que gusten.

Mi #1 imbatible es LUCIA BERLIN. “Lucha” para los amigos (y, si he de serles sincero, ya casi me siento como uno de ellos; como si la conociese íntimanente):

1) Manual per dones de fer feines, LUCIA BERLIN (L’Altra)
De los mejores cuentos que he leído jamás. La biografía más alucinante y espeluznante. El máximo sentido del humor, empatía y hey-no-es-pá-tanto vital. Sin melodrama barato, pese al espanto, la adicción y el cataclismo vital. El descubrimiento literario de la década, por lo menos. Lucia: vas a petarlo, mujer. El resto de la lista que les presento no está precisamente en orden, pero este #1 sí es un #1 certificable. Si solo van a comprar un libro, compren Lucia Berlin. Es una grande del siglo XX.

Los 9 restantes están listados un poco a zorrombullón. Pero todos me chiflaron hasta la chifladura. Háganse con ellos.

Lydon, indie español y Svenonius: mis tres libros musicales para Sant Jordi

Si usted está tan frustrado como yo por no hacer nacido músico (y cada vez que ha empuñado una guitarra el sonido resultante se asemejaba a un cochinillo herido de muerte tratando de atravesar un arpa), este Sant Jordi adquiera –a modo de pírrica consolación- uno de estos tres libros:
libro-indi-2-507-680x5071) Pequeño circo; historia oral del indie en España, Nando Cruz (Contra)
Las mejores historias orales se leen como novelas: Edie, de Jean Stein, Mátame por favor, de Legs McNeil y Gillian McCain, Harto de todo de Jordi Llansamá… La prueba algodonesca es el sentimiento: uno tiene que empatizar con los protagonistas. Nando Cruz traza aquí la historia de un fenómeno minúsculo en cuanto a ventas o popularidad pero colosal en cuanto a ruido mediático e infiltración crítica. Está todo: el germen, nudo y desenlace (desazonador), así como la influencia post-mortem (inexistente), ordenado por ciudades y sumando voces. Hablan los bichos raros del génesis (Lagartija Nick, Los Bichos, Cancer Moon…); el grueso de las tropas (Penelope Trip, El Inquilino Comunista, Manta Ray…); la conexión Donosti (Le Mans y La Buena Vida); los inclasificables (Patrullero Mancuso, El Niño Gusano); los que perduran (Los Planetas, Sr. Chinarro); el tardo-indie condal (Los Fresones Rebeldes, Astrud…). No faltan los empresarios, los pequeños sellos que nunca pagaban (el working title era Por favor, págame), el tradicional flirteo con multis, los caídos y los pentiti, los fanzines cotillas, los hypes, las rencillas, los primeros festivales… Ustedes se preguntarán si, como sucede en las novelas, Pequeño circo tiene también sus villanos. Alguno hay, sin duda, pero el libro decepcionará a los que busquen vinagre y puñal. El tiempo ha obrado una implacable labor de autoexamen y benevolencia en los entrevistados, que tienden a mirar con simpatía crítica al fenómeno. De lo mejor en pop que se ha publicado aquí.
2) La ira es energía, John Lydon (Malpaso).
Las memorias de John Lydon, antes Johnny Rotten, ideólogo/vocalista de Sex Pistols y P.I.L. Ustedes se preguntarán: ¿Pero este pájaro no había sacado ya una autobiografía? En efecto: Rotten: no irish, no blacks, no dogs (Antonio Machado, 2007). Lydon debe ser el único artista que considera insuficiente tener un solo libro de memorias a su nombre. Pero La ira es energía es un trabajo notable. Lo mejor son las 100 primeras páginas sobre adolescencia, subcultura, familia y barrio. Desde allí, algunas cosas les resultarán familiares (el tragicómico circo de los Pistols), otras menos (la saga P.I.L.), otras serán nuevas. Por supuesto, algunas de las nuevas no eran, ejem, cruciales: le ofrecieron un papel en Critters, protagonizó anuncios de cerveza Schlitz, le encanta el primer disco de INXS, sufre problemas de dentadura, tiene miedo de su propia ropa interior… La última me la he inventado, pero ya ven por dónde voy. Para los fans de su ego y mal café, están todos los Lydonismos: él inventó el punk, el post-punk, el postmodernismo y quizás la penicilina; la mayoría de personajes del punk eran un camelo (menos él, se sobreentiende): Ari Up, Steve Jones, Jon Savage, The Clash… (la lista de calumniados es kilométrica); se declara inocente de todo lo espantoso (sus apariciones en celebrity shows, el anuncio de mantequilla aquel…). Hay un momento en que incluso empieza una frase así: “Jesucristo y yo…”. Se lo juro. Sin ironía alguna. Pero es Lydon, joder. ¿Qué se esperaban, Hello Kitty: mi vida entre las flores?
3) Estrategias sobrenaturales para montar un grupo de rock, Ian Svenonius (Blackie Books)
Ian Svenonius, flamígero performer de r’n’r dislocado con The Make-Up o Chain & The Gang, nos adoctrina en este manual para montar una banda de rock. La obra está dividida en dos secciones: una inicial sesión de espiritismo, donde se realizan encuentros con varios célebres difuntos (Jim Morrison, Mary Wells o Buddy Holly) y una segunda parte en la que se analizan los detalles indispensables a la hora de formar una banda: mánager, sello, cantante, groupies, críticos… Todo en este libro es ironía, pero también reflexiones de calado e inesperadas revelaciones (de fuentes insospechadas: Chuck Berry habla del rock’n’roll en contraposición a la amenaza de la URSS, Buddy Holly razona la influencia de las pandillas juveniles en el formato clásico de banda…). Tan erudito como mordaz, la lectura de Estrategias sobrenaturales… se les antojará gratificante como el mejor de los bailes.

Kiko Amat

(Artículo publicado originalmente en el suplemento Cultura/S de La Vanguardia del 18 de abril del 2015)