El tradicional TOP 10 para Sant Jordi de Kiko Amat

Es éste, para qué andarse por las ramas. Los 10 potrancos renqueantes por los que he apostado todo mi parné. Hagan el favor de regalar algunos de ellos en el orden y cantidades que gusten.

Mi #1 imbatible es LUCIA BERLIN. “Lucha” para los amigos (y, si he de serles sincero, ya casi me siento como uno de ellos; como si la conociese íntimanente):

1) Manual per dones de fer feines, LUCIA BERLIN (L’Altra)
De los mejores cuentos que he leído jamás. La biografía más alucinante y espeluznante. El máximo sentido del humor, empatía y hey-no-es-pá-tanto vital. Sin melodrama barato, pese al espanto, la adicción y el cataclismo vital. El descubrimiento literario de la década, por lo menos. Lucia: vas a petarlo, mujer. El resto de la lista que les presento no está precisamente en orden, pero este #1 sí es un #1 certificable. Si solo van a comprar un libro, compren Lucia Berlin. Es una grande del siglo XX.

Los 9 restantes están listados un poco a zorrombullón. Pero todos me chiflaron hasta la chifladura. Háganse con ellos.

Lydon, indie español y Svenonius: mis tres libros musicales para Sant Jordi

Si usted está tan frustrado como yo por no hacer nacido músico (y cada vez que ha empuñado una guitarra el sonido resultante se asemejaba a un cochinillo herido de muerte tratando de atravesar un arpa), este Sant Jordi adquiera –a modo de pírrica consolación- uno de estos tres libros:
libro-indi-2-507-680x5071) Pequeño circo; historia oral del indie en España, Nando Cruz (Contra)
Las mejores historias orales se leen como novelas: Edie, de Jean Stein, Mátame por favor, de Legs McNeil y Gillian McCain, Harto de todo de Jordi Llansamá… La prueba algodonesca es el sentimiento: uno tiene que empatizar con los protagonistas. Nando Cruz traza aquí la historia de un fenómeno minúsculo en cuanto a ventas o popularidad pero colosal en cuanto a ruido mediático e infiltración crítica. Está todo: el germen, nudo y desenlace (desazonador), así como la influencia post-mortem (inexistente), ordenado por ciudades y sumando voces. Hablan los bichos raros del génesis (Lagartija Nick, Los Bichos, Cancer Moon…); el grueso de las tropas (Penelope Trip, El Inquilino Comunista, Manta Ray…); la conexión Donosti (Le Mans y La Buena Vida); los inclasificables (Patrullero Mancuso, El Niño Gusano); los que perduran (Los Planetas, Sr. Chinarro); el tardo-indie condal (Los Fresones Rebeldes, Astrud…). No faltan los empresarios, los pequeños sellos que nunca pagaban (el working title era Por favor, págame), el tradicional flirteo con multis, los caídos y los pentiti, los fanzines cotillas, los hypes, las rencillas, los primeros festivales… Ustedes se preguntarán si, como sucede en las novelas, Pequeño circo tiene también sus villanos. Alguno hay, sin duda, pero el libro decepcionará a los que busquen vinagre y puñal. El tiempo ha obrado una implacable labor de autoexamen y benevolencia en los entrevistados, que tienden a mirar con simpatía crítica al fenómeno. De lo mejor en pop que se ha publicado aquí.
2) La ira es energía, John Lydon (Malpaso).
Las memorias de John Lydon, antes Johnny Rotten, ideólogo/vocalista de Sex Pistols y P.I.L. Ustedes se preguntarán: ¿Pero este pájaro no había sacado ya una autobiografía? En efecto: Rotten: no irish, no blacks, no dogs (Antonio Machado, 2007). Lydon debe ser el único artista que considera insuficiente tener un solo libro de memorias a su nombre. Pero La ira es energía es un trabajo notable. Lo mejor son las 100 primeras páginas sobre adolescencia, subcultura, familia y barrio. Desde allí, algunas cosas les resultarán familiares (el tragicómico circo de los Pistols), otras menos (la saga P.I.L.), otras serán nuevas. Por supuesto, algunas de las nuevas no eran, ejem, cruciales: le ofrecieron un papel en Critters, protagonizó anuncios de cerveza Schlitz, le encanta el primer disco de INXS, sufre problemas de dentadura, tiene miedo de su propia ropa interior… La última me la he inventado, pero ya ven por dónde voy. Para los fans de su ego y mal café, están todos los Lydonismos: él inventó el punk, el post-punk, el postmodernismo y quizás la penicilina; la mayoría de personajes del punk eran un camelo (menos él, se sobreentiende): Ari Up, Steve Jones, Jon Savage, The Clash… (la lista de calumniados es kilométrica); se declara inocente de todo lo espantoso (sus apariciones en celebrity shows, el anuncio de mantequilla aquel…). Hay un momento en que incluso empieza una frase así: “Jesucristo y yo…”. Se lo juro. Sin ironía alguna. Pero es Lydon, joder. ¿Qué se esperaban, Hello Kitty: mi vida entre las flores?
3) Estrategias sobrenaturales para montar un grupo de rock, Ian Svenonius (Blackie Books)
Ian Svenonius, flamígero performer de r’n’r dislocado con The Make-Up o Chain & The Gang, nos adoctrina en este manual para montar una banda de rock. La obra está dividida en dos secciones: una inicial sesión de espiritismo, donde se realizan encuentros con varios célebres difuntos (Jim Morrison, Mary Wells o Buddy Holly) y una segunda parte en la que se analizan los detalles indispensables a la hora de formar una banda: mánager, sello, cantante, groupies, críticos… Todo en este libro es ironía, pero también reflexiones de calado e inesperadas revelaciones (de fuentes insospechadas: Chuck Berry habla del rock’n’roll en contraposición a la amenaza de la URSS, Buddy Holly razona la influencia de las pandillas juveniles en el formato clásico de banda…). Tan erudito como mordaz, la lectura de Estrategias sobrenaturales… se les antojará gratificante como el mejor de los bailes.

Kiko Amat

(Artículo publicado originalmente en el suplemento Cultura/S de La Vanguardia del 18 de abril del 2015)

Sant Jordi is coming to town (Kiko Amat les insta a COMPRAR TODOS ESTOS LIBROS)

Lo que sigue es una lista de mis 11 recomendaciones para el venidero Sant Jordi de 2015. No, no llevan explicaciones ni reseñillas ni links. Sí, la he escrito en diez segundos, y de pie en la cocina mientras hervía los macarrones. No, no me siento culpable. Por supuesto que no. Tengo un pelirrojo que parece haber confundido mis testículos con una cama elástica, y otro que está medio escrufuloso de malaria, o triquinosis, y ya ha vomitado seis veces. Estoy escribiendo un artículo con dos manos al teclado, otro guiñando los ojos alternativamente a una máquina de descifrar morse, y el tercero lo iba a garabatear metiéndome el bolígrafo en… O sea, tres artículos. Para mañana pasado. También (a veces intento olvidarlo, como si se tratase de una enfermedad incurable) estoy organizando un CACHO festival. Y en mitad de todo ello estoy ayudando a montar una editorial, siendo piedra angular y VIRIL de un hogar y tratando de no en-lo-que-cer a pasos agigantados. O empezar a tomar heroína.

En fin, eso. Que incluso esta puta lista es un milagro.

Todo son novedades, semi-novedades o cripto-novedades. Todos me CHIFLARON. De la mayoría les he ido hablando, de otros no me ha dado tiempo pero lo haré algún día. Creo. O tal vez no. Ustedes compren uno, dos o todos ellos, y déjenme proseguir en mi meandrosa y errabunda existencia.

1) MATT SUMMELL Hacer el bien (Turner). Mi libro favorito del año, de calle y en santísimo monopatín. Yo soy Matt Summell, oigan. La voz más potente y terrible y extraviada que he leído desde El hombre de mazapán. No hay otro libro como este.

2) CARLOS PARDO El viaje a pie de Johann Sebastian (Periférica)

3) KARL OVE KNAUSGARD La mort del pare (L’Altra)

4) EDUARD LIMÓNOV Soy yo, Edichka (Marbot)

5) IÑIGO DOMINGUEZ Mediterráneo descapotable (libros del KO). La crónica más espatarrante que he leído en las últimas semanas.
6) RENATA ADLER Lancha rápida (Sexto piso). I love you, Renata. So much.
7) NORMAN COHN En pos del milenio; revolucionarios milenaristas y anarquistas místicos de la Edad Media (Pepitas de Calabaza)
8) HARRY CREWS Una infancia (Machado/Acuarela).- Uno de mis autores favoritos de todos los tiempos, ya lo saben.
9) JUAN PABLO VILLALOBOS Te vendo un perro (Anagrama)
10) SANTIAGO LORENZO Las ganas (Blackie Books)
11) NANDO CRUZ Pequeño circo; historia oral del indie en España (Contra)