Del tripi ochentero a la «microdosis»

Esto es un despiece que escribí para El Periódico del 26 de mayo. Acompaña a un artículo central sobre el LSD, Abbie Hoffman y todo el sidral.

El mío, como leerán, surge de la más estricta y esperpéntica experiencia en primera persona con los ácidos y las fenetilaminas (y la bazofia semitóxica que engullíamos de adolescentes, que como pueden imaginar no pertenecía a ninguno de los grandes grupos lisérgicos).

Espero que les guste, y también que no prueben nada de eso en casa.

10 drogas que tomé

Otra garbosa pieza piyuli-confesional, esta vez sobre experiencias con narcóticos de distinto pelaje: 10 drogas que tomé. Estrictamente vivencial, como ya imaginan, aunque llena de aplicaciones prácticas. Léanla y sabrán todo lo que hay que saber sobre resaca de speed (e inexplicable desaparición del propio pito), cosas que no te suceden en el anus cuando tomas popper, el día que creí haber tomado heroína pero luego resulto que no era heroína ni de culo, paranoia anti-hippy derivada del consumo desmedido de MDMA en polvo, blackouts motrices de diazepam, los rastros del tajín que dejé por toda la casa en mi última cogorza y muchísimo más.

Todo para entretenerles enseñando, enseñarles entreteniendo.