Chap chap en 2 Top Tens para el verano: Jenesaispop y GQ

Lo que no deja de tenir cierta lógica, porque seleccioné esa chifladura con el propósito claro de que fuese leída durante el VERANO (yo siempre he leído recopilaciones de artículos en periodo vacacional, por si no lo sabían).

Por eso me llena de profunda satisfacción anunciarles, fans y lectores y peña que pasaba por aquí camino a los baños turcos, que Chap chap sigue entrando en listas de lectura veraniegas. Jenesaispop y la revista GQ escogen a Chap chap (y su autor, ese tarado incontinente que va carcajeándose de sus oscuridades permanentes por los bares de Sant Antoni) para este verano del 2015.

Por consiguiente: ¡VIVA!

Amo a Skin-Deep (y no estoy solo)

p5.jpg.w300h445No, no lo estoy. Los amigos de Keepin’ On Records se han decidido a reeditar dos discos capitales en mi casa: More than Skin-Deep, de Skin-Deep, y A day in the town, de The Burial. Dos maravillas del ska-pop 1988 que me rompen el corazón. Álbumes de importancia CRUCIAL para mis amigos y yo cuando éramos niños, y que nos explican de cabo a rabo. Así, como suena.

Y no solo eso: también han publicado mi pieza sobre el primero, que apareció en la vetusta versión de Bendito Atraso, y que ellos recuperan amablemente para su web.

Les invito a leerla, y les conmino a conseguir ahora mismo ambos álbumes, que son una cosa única. En el texto digo verdades incontestables como la que sigue:

“Las coordenadas son plenamente pop: Housemartins baratos de cara B (piensen en “The mighty ship” o “Pirate Aggro”), Jam y Madness, Redskins (sin el deje funk), northern soul chapuzas y algo de mod revival, incluso folk acústico envuelto en Harringtons. Una gran mayoría de canciones del álbum hablan de “aquellos días”, de cómo terminaron nuestros años de juventud, y mira que creíamos que iban a durar siempre, y ahora está todo perdido, perdido sin solución. Fútbol por la calle, durmiendo en comisaría, persiguiendo a chicas, dando lustre a las botas, cortándonos el pelo una y otra vez, haciendo novillos, condecorándonos con chapas. Su lírica, a pesar de las cabezas rapadas y las Martens de ocho agujeros, desprende una madurez y una sensibilidad muy poco común en el entorno skin. Skin-Deep son, por contradictorio que suene, skins meditabundos, pelados sensibles y muy, muy entrañables. La voz de Wayne Kenton es naíf, esforzada, temprana. Escuchando el álbum te dan ganas de abrazarle con fuerza, y frotarle el cráneo, y luego susurrarle Tranquilo, hombre, todo saldrá bien.”

BOUM llega a Suiza

BOUM_GinebraUn poco como en el gag recurrente de la furgoneta itinerante en The Wire, cuando lo de los puertos, ¿Recuerdan?

Pues eso: que Tout ce qui fait BOUM ha llegado a Suiza (concretamente Ginebra), dispuesto para que le adhieran la pegatina de aduanas en la maleta. Ahí tienen la instantánea (que nos ha hecho llegar un veterano lector), para disuadirles de hacernos la pedorreta desmentidora.

Ni idea de cómo se lo está pasando el andoba (aunque a primera vista parece un poco solitario).

Chap chap en Palma de Mallorca

cartell-chap-chapSí. Chap chap y yo, juntos como hermanos, nos vamos a Palma de Mallorca, a hablar, a pinchar y a sumergirnos en el mediterráneo. Pero ustedes solo hace falta que nos acompañen a las dos primeras cosas, no se vayan a preocupar ahora.

Pueden ver los detalles en el cartel constructivista de aquí al lado. La presentación tendrá lugar a las 20h en Literanta, y nos acompañarán Joan Cabot (40 Putes) y Miquel Gibert (La Granja). Han leído bien; no se trata de algún truco óptico. Miquel Gibert de esos LA GRANJA. Aquellos de ustedes con más de 100 discos y nunca menos de 30 años ya habrán atado cabos, y comprendido la romántica importancia de esa aparición. Chap chap tiene una historia secreta, y un bautizo nunca desvelado. la conexión que han propiciado los amigos de 40 Putes explica (o explicará) ambas cosas.

Al terminar el acto nos iremos, siempre al ritmo de conga, al Novo Café Lisboa (23h) a poner temacles, temarrales y temones, yo y el Capitán Groovy.

Como ven, los mallorquines no ponen nombres de calles. Eso se la suda, y benditos sean por ello. Espero que encuentren ambos lugares en el callejero de sus mentes.

¿A qué leches juegan los niños de hoy? (7 juguetes en boga)

Un somero, aunque explicativo, índice demográfico de la población juguetil que atesta los cajones de la habitación de mis hijos en la temporada 2015-2016. Es una lista de 7 la mar de chispeante que me divirtió cosa mala escribir. Zomllings, Abatons, peonzas y cromos de Bola de Drac, entre otros artefactos miasmáticos emergidos del Hades.

Para VICE, y pueden leerla acá. No importa si no tienen hijos, o en su casa no hay un maldito juguete (afortunados de ustedes). La listeja es entretenida por sí misma, se lo garantizo.

Allie, Mark, Nina y Tom

En cuatro cómics distintos, cuatro miradas dispares: una joven batallando humorísticamente contra la depresión clínica, una leyenda de capitanes y sirenas, viñetas de pop vs. cultura clásica y una saga familiar en el marco del sectarismo serbio. ¡Tutti-frutti comiquero!

BroshCleanNo sé si ustedes han estado deprimidos alguna vez. No les hablo de amohinados, melancólicos o flébiles. O simplemente pajarillos. Les hablo de (La Gran) DEPRESIÓN, la que se atrinchera en tu cama y desconecta tus músculos y borra el futuro y te deja en aquel estado –asaz anti-ducha y pro-Telemaratón- de inacción paralítica. Personalmente no tengo el gusto, aunque sí conozco a gente que la ha sufrido, y créanme que la cosa no sonaba jolgoriosa cual charlestón. Pues bien, Allie Brosh es una artista californiana de 29 años que ha narrado la depresión como nadie. Y no solo eso: lo ha hecho de forma divertida. Bueno, “divertida” tal vez no sea la palabra adecuada. Me refería a que existe una intencionalidad cómica en su cómic Hipérbole y media (Principal de los Libros) aunque tal comicidad sea más del tipo Joseph Heller en Algo ha pasado, que Vonnegut definió como “el libro más infeliz jamás escrito”.
Hipérbole y media es una colección de “aventuras” sobre la depresión de Brosh, y también recopila varias espeluznantes anécdotas de conducta borderline infantil de la autora. La mayoría de reseñas se han centrado en lo “hilarante” de esas historias, pero ahora en serio, gente: exijo moderación al adjetivar. Hoy en día la crítica va directa al superlativo dislate sin pensar en las repercusiones. “Hilarante”, según la RAE, es “adj. Que inspira alegría o mueve a risa”. Déjenme decirles que nada en Hipérbole y media inspira “alegría” de ningún tipo. Es un cómic turbador que solo deja mal cuerpo y espanto, como si un garabato de tu hijo menor le mostrara en la ducha con un entrenador barbudo. En Hipérbole y media incluso el dibujo es incómodo: el avatar de Allie es una especie de pérfido rodaballo de rictus psicópata, trazado primitivamente con Paintbrush, que resulta más Munch que Mouse (Mickey). Hipérbole… empezó en el año 2009 como el tipo de blog que al cabo de dos segundos ya tiene 150 millones de page loads y 300.000 likes en Facebook (cifras reales, aunque parezca que me las acabo de inventar), y catapultó a Brosh a la fama digital. Brosh, en resumen, ha pintado aquí de forma tan veraz como conmovedora su relación con el Déficit de Atención, la depresión y la sinestesia, y su Hipérbole y media es una audaz confesión de su pelea contra la enfermedad.
tumblr_m4klbuhbOp1rwkrdbo1_500Tom Gauld sí es divertido, aunque tampoco es exactamente “hilarante”. Su Todo el mundo tiene envidia de mi mochila voladora (Salamandra Graphic) recopila muchas de las tiras cómicas que Gauld ha ido publicando estos últimos años en The Guardian. Gauld y su primo estilístico Stephen Collins (¡googleen a este tipo!) siempre han sido mis humoristas gráficos favoritos del periódico inglés. Gauld tiene una mente que se va por la tangente, un poco como nuestros Miguel Noguera o Raúl Cimas. A menudo su schtick, o rúbrica temática particular, es la mofa sobre géneros, argumentos y personajes de la alta cultura contrapuestos a hábitos, usos o cachivaches modernos. El profundo conocimiento que Gauld tiene de cultura pop, rock’n’roll y cine provoca, asimismo, que a menudo sus chistes sean 100% indescifrables para el profano. “La calle donde se crió Tom Waits” o “Controles de Rhett Butler: el videojuego” (ambos muy graciosos, si bien al modo “ceja arqueada” inglés) son tiras encriptadas cuya broma solo chuta si uno ha visto un número enloquecido de veces Lo que el viento se llevó o conoce a fondo el personaje de Waits. Y no crean que eso me importa. Sus historietas son guiños culturales realizados con chispa y salero, y por añadidura tienden a hacer befa de la solemnidad clásica (o sea: que Gauld es de los nuestros). La tira que titula al libro, sin ir más lejos, ilustra esto con una imagen de la ciencia ficción (un cosmonauta elevándose hacia las estrellas) contrapuesta a la “literatura formal” (un puñado de amargados con pipa chasqueando la lengua con desaprobación). Mis dos favoritas son “Escenas descartadas de Quadrophenia” (Jimmy en el lejano oeste, en la luna…), y “Clásicos borrachos” (varias novelas clásicas con los protagonistas mamados). Brillante, y muy original.

Dos más: Capitán Twain (Principal de los Libros), de Mark Siegel, es un cómic monumental pero ágil que tira de mitos: sirenas, marineros, leyendas subacuáticas y todo el percal. Guiña el ojillo a clásicos loables (Melville, Twain, Conrad…), está dibujado al carboncillo (que no es mi técnica predilecta, lamento decir) y es harto “erótico” (aparecen algunas escenas de folleteo y bastantes tetas oceánicas). Patria, de Nina Bunjevac (Turner Libros), está llamado a ser el Persépolis o Maus del año. Es una saga familiar que también es una historia de la Yugoslavia de Tito, la IIª Guerra Mundial en los Balcanes, la historia del nacionalismo serbio y más. A Patria, de hecho, se le achaca que haya pretendido contar todo ese embrollo en un número tan escaso de páginas (con solo dos o tres viñetas por página) pero lo cierto es que Bunjevac acierta a entrelazar domesticidad (la fanatización creciente de su padre, la huída de su madre) con historia universal, y el lector emerge de allí con la lección aprendida. O, cuanto menos, con una espléndida introducción a esa lección. Kiko Amat

(Artículo publicado previamente en el suplemento Cultura/S de La Vanguardia del 27 de junio del 2015)

Hipérbole y media
Allie Brosh
Principal de los Libros
371 págs.
Trad. de Joan Eloi Roca

Todo el mundo tiene envidia de mi mochila voladora
Tom Gauld
Salamandra Graphic
Trad. de Esther Cruz

Capitán Twain
Mark Siegel
Principal de los Libros
399 págs
Trad. de Joan Eloi Roca

Patria
Nina Bunjevac
Turner Libros
Trad. de Marta Alcaraz

Chap chap en El Comercio y el Diario de Jerez

Y otra entrevista pero que muy molante y entretenida que nos hizo Idoya Rey para El Comercio, de Oviedo, y en la que mágicamente nos hemos transformado en el Hombre Invisible (quiero decir que ha desaparecido la foto, leñe).

Mi respuesta favorita, en la tradición Moderación Ante Todo, es por supuesto la siguiente:

¿Y si se vuelve mainstream?

El mainstream de suplemento dominical tipo Javier Marías o disco de Serrat me da ganas de vomitar. Si se trata de vender miles de libros no tengo problema. Es cierto que vengo de una subcultura. De adolescente escuchaba grupos que no conocía ni Dios, pero también otros como La Granja o The Jam. El rollo underground como si fuera la yihad islámica no me lo he creído. A mí me gustan los número uno.

Y la otra entrevista, esta para el Diario de Jerez y realizada por Gonzalo García Prieto. Les adjunto el PDF Gonzalo Garcia Prieto_Diario de Jerez porque la conversación es instructiva y se habla un rato largo de novelas. Por favor fíjense en el titular, que sin duda debe ser LA CITA MÁS ENGAÑOSA que nadie ha colocado nunca en una entrevista conmigo. “Me encanta una conversación en la que hay debate”. Desde aquí escucho las carcajadas dementes de mis amigos. Debate, sí, sí, claro, claro, Kiko. Y el libro, no hace falta recalcarlo, no se llama Chip chap.

No tengo la menor idea de si lograrán leerlo. Espero fervientemente que sí.