Los castrati: el lado divertido de la emasculación

Es el título de una pieza extensa sobre el fenómeno de los Castrati que he escrito para el #14 de la revista El Mon d’Ahir, dossier LGTBIQ+. Pueden leerla comprando el magacín de “historia de autor”, que además está muy bien. En un kiosko de confianza o en su página web.

Me encanta cómo quedó ese artículo. Es muy divertido, pese al sujeto. Se lo recomiendo.

Les copio el primer párrafo para terminar de convencerles:

1. Si usted tiene un niño con voz de claxon al que desea lanzar como soprano de éxito tal vez desee saber dónde puede serle practicada una castración exprés. La respuesta es en ningún sitio, maldito salvaje; la operación es ilegal desde hace dos siglos. Pero en el siglo XVII la orquiectomía se practicaba «rápida y barata» en hospitales urbanos, dispensarios rurales y, por qué no, barberías (con «instrumentos primitivos y un nivel de higiene que mejor dejar a la imaginación», nos dice Patrick Barbier en The World of the Castrati).

La operación solía practicarse en niños de entre ocho y diez años, casi nunca menores de siete y jamás mayores de doce, pues a partir de esa edad se activaba la jarana glandular. Los dos métodos anestésicos más populares eran el opio (bien) o la estrangulación de las arterias carótidas (auch). Entonces se cogía al mozalbete y, una de dos, se le sumergía en una bañera de leche para «suavizarle» las gónadas (el anti-Cleopatra), o en una de agua helada para congelárselas e impedir «excesivo sangrado». Tras los preliminares, el cirujano/peluquero realizaba una incisión en el escroto por la que extraía el cordón espermático y los testículos, los cercenaba y ataba los conductos. Huelga decir que casi todo el mundo moría (entre el 10 y el 80 por ciento de las operaciones, dependiendo si operaba un celebrado cirujano de Bolonia o Pascale «Il Maiale» Grugnetti, dueño de las porquerizas del villorrio), pero los que sobrevivían eran castrati, o «hombres que han sido castrados para que su voz preserve una calidad similar a la de las mujeres», según el Diccionario de la Academia Francesa de 1773. Sin vuelta atrás. Por mucho que se comentara que el castrato Balani había realizado una complicada vocalización en directo y, del esfuerzo, se le habían bajado ambos testículos de golpe (lo siento pero LOL), con lo que su voz había pasado instantáneamente de Klaus Nomi a Slayer, finiquitando su carrera, los castrados a medias simplemente no existían[1].

[1] Lo más probable es que, sin más secreto, Balani fuese un falso castrato.”

Cosas Que Leo #18: A LA GUERRA CON SATÁN, VV.AA.

Satán Proceso

“La Iglesia del juicio Final es una sociedad ocultista inglesa dedicada a celebrar y contribuir al fin del mundo fomentando el asesinato, la violencia y el caos, y entregada a la idea de que ellos, El Proceso, sobrevivirían a la masacre como el pueblo elegido. ¿Suena igual que las ideas de Manson? La fundaron dos fanáticos ocultistas obsesionados con la muerte, Mary Ann MacLean De Grimston Moor y Robert Silvestre De Grimston Moor. Por sugerencia de su esposa no suelen utilizar el apellido Moor, excepto cuando desean viajar de incógnito. Actualmente, Mary tiene unos cuarenta años, si todavía está viva, y él ronda los treinta y seis. Mary es una dama ceñuda con predilección por los seguidores que se arrastran a sus pies. Ha adoptado varios nombres como Hécate y el Oráculo, y posiblemente también Circe. Los dos son fervientes creyentes en la reencarnación. Según explican, Mary cree que ella es la reencarnación de Goebbels. Pero en al época de manso n se la conocía como Hécate, un apelativo desde luego muy apropiado. Según la tradición popular, Hécate era la reina de los fantasmas y de la magia que se aparecía en los cruces de caminos. La custodiaban perros del infierno y era la protectora de hechiceros y brujas.

El culto cree que Robert (nacido el 10 de agosto de 1935 en Shanghái, China) es Cristo. Antes de volverse un bicho raro, estudió arquitectura. Robert y Mary se conocieron en torno a 1963 o 1964 en el Hubbard Institute of Scientology, en Fitzroy Street, Londres. Ambos se habían estado formando para ser auditores o instruceores de la Ciencología. Se casaron en 1964 y dejaron el Hubbard Institute unos cuantos meses más tarde para buscar juntos algún tipo de salvación espiritual.

En aquella época, Robert era de constitución fuerte, alto, rubio y siempre lucía una barba bien recortada. Era conocido por ser una persona que vestía de un modo elegante. Había sido educado en Winchester y recibido formación preliminar en arquitectura en el Regent Street Polytechnic. A Mary (nacida el 20 de noviembre de 1931 en Glasgow, Escocia) le encanta el spanking. Fue hija ilegítima. Durante su juventud, la ingresaron en un reformatorio. En algún momento, se trasladó a Estados Unidos, donde se prometió al antiguo campeón de boxeo Sugar Ray Robinson. Tras romper con él, regresó a Londres, donde trabajó de chica de alterne en un salón de baile, llegando a ejercer la prostitución.”

A la guerra con Satán; la Iglesia del juicio Final & El Proceso

VV.AA.

La Felguera Editores

269 págs.

Trad. de Raquel Duato

Cosas Que Leo #17: VOX, Nicholson Baker

Vox Baker

“As I was driving home I was so stiff from owning this pre-enjoyed book that once when I was stopped at a stoplight and I saw a woman in my rearview mirror I made a very small clit-circling motion with my fingers on the roof of my car, despite the bird droppings up there -the idea that she might notice and understand what this motion meant made me feel faint with excitement- but she was expressionless. Anyway, I took the book home and read it, and you know what? it was good! Not only did it give me a partial erection on two occasions, I actually got tears in my eyes toward the end! It’s about a man and a woman in a cabin in the woods. He’s a klutzy scientist, she helps him get less klutzy and finally gets him to shave off his beard and it turns out that when he’s cleaned up he’s irresistible and despite being unschooled in the ways of love he is successful in bringing her to a fever pitch. Good stuff. I mean I won’t probably reread it very soon, but when you think of some of the stuff that passes for highbrow these days, you’ve got to admire it for hanging back so humbly in the genre category. But never mind that. I finished the book, and I pictured the woman who owned the book finishing the book, with her normal flannel nightgown on -she switches out the light, she closes her eyes, she switches on the alarm- and then I turned the last page of the book, and there were more pages, there were four or five pages of promotion, upcoming titles, etcetera, and I turned to this one page. You ready? I’m going to read it to you. It says, ‘You’ll flip… your pages won’t! read paperbacks hands-free with BOOK MATE I. The perfect “mate” for all your romance paperbacks. Traveling, vacationing, at work, in bed, studying, cooking, eating’. Did you hear that ‘in bed’ in the middle there? It’s squirreled away in a non-sexual list, legitimized, like those gigantic massager wands that are always accompanied by catalog copy that talks about relieving aching muscles and lower back pain, when what we’re all really talking about is women making themselves come in bed.”

Vox

NICHOLSON BAKER

Granta, 1992 (publicado en españa por Alfaguara, 1992)

169 págs.

DAVID LODGE: “En los años setenta, el infierno desapareció”

Ya pueden leer mi reciente entrevista con el autor británico David Lodge. Impedimenta acaba de reeditarle Almas y cuerpos (How far can you go? en el original), de 1980.

El texto me quedó divertido. Él parecía de mal café (la prensa inglesa no siempre le ha tratado bien; sospecho que va a las entrevistas con ánimo de condenado a la guillotina), pero las respuestas tienen la esperada enjundia.

Espero que les guste, de cabo a rabo. Me agradó inaugurar la pieza con una pequeña  invectiva anti-católica. Toda retribución, por pírrica que sea, es poca para los hijos de la violencia de los colegios católicos.

Covid-19: vuelven los ochenta

Ayer domingo 24 de mayo, mientras me bebía una tall boy en un parterre del Arc de Triomf, rodeado de patinetes y bicicletas, recibí varios mensajes y notas de voz de peña que me decía que se lo había pasado chupi con un artículo mío.

El artículo era una pieza de crónica en primera persona que escribí para El País Cataluña. Me encantaría decirles que lo petó, pero en realidad no tengo manera de calibrarlo, más allá de lo que me dice la gente. Y en este caso se ve que sí, que circuló dichosamente de boca en boca y móvil en móvil.

(Última hora: acabo de ver de pura chiripa que sale en Lo más Leído de El País. Gracias, peña).

El artículo se llamaba Covid-19: vuelven los ochenta, y el título era autoexplicativo, como uno de Morrissey. Espero que les guste y lo difundan.

Cosas Que Leo #16: DIARI DEL TOT VERÍDIC D’UN INDI A MITJA JORNADA, Sherman Alexie

Diari indi Alexie

“Quan va morir l’àvia, només tenia ganes d’entrar al seu taüt a fer-li companyia. Quan el millor amic del meu pare va rebre un tret al cap, vaig pensar que potser aquell era el destí que m’esperava a mi també.

Si tens en compte la quantitat d’indis Spokane joves que han mort en accidents de cotxe, tinc tots els números per morir en un accident.

Hosti, pocs anys que tinc de vida i d’enterraments ja n’he vist una bona colla.

Tinc catorze anys i he anat a quaranta-dos funerals.

Vet aquí la diferència més gran que hi ha entre els indis i els blancs.

Tinc alguns amics blancs de l’insti que han enterrat a un avi. I alguns altres que han perdut un oncle o una tieta, A un se li va morir un germà de leucèmia quan feia tercer.

Però no hi ha ningú que hagi anat a més de cinc enterraments.

Tots els meus amics blancs poden comptar la gent que se’ls ha mort amb els dits d’una mà.

Jo els puc comptar amb les mans, els peus, les cames, els ulls, les orelles, el nas, el penis, les natges i els mugrons, i ni així no hi arribaria.

I, ¿sabeu què és el pitjor de tot? ¿el més trist? Que un 90% van morir per culpa de l’alcohol.

En Gordy em va deixar un llibre que havia escrit un rus que es deia Tolstoi que deia: “Totes les famílies felices s’assemblen; cada família infeliç ho és a la seva manera”. Mira noi, em sap greu portar la contrària a un geni rus, però Tolstoi no coneixia cap indi. i no sabia que totes les famílies índies són infelices exactament pel mateix motiu: el coi de la beguda.

Sí senyor, omplo la copa en honor del Tolstoi aquest i li recomano que es repensi més bé l’autèntica definició d’una família infeliç.

Ja ho veig, ara deveu estar pensant que parlo com un amargat del dimoni. Teniu raó: parlo com un amargat. I us diré perquè.”

Diari del tot verídic d’un indi a mitja jornada

SHERMAN ALEXIE

Edicions de 1984, 2014 (publicado originalmente en inglés como The Absolutely True Diary of a Part-Time Indian, 2007. La versión en castellano es El diario completamente verídico de un indio a tiempo parcial, Siruela 2009)

238 págs.

Trad. de Yannick Garcia

**** Este es otro de mis proyectos. Leer más novela juvenil / Young Adult fiction. Es un proyecto parcialmente político, también. Los Críticos Literarios Altamente Considerados (como los llama Nick Hornby) suelen odiar o ignorar los libros juveniles, porque cuentan cosas importantes en un lenguaje sencillo, son breves y en ellas no suelen aparecer novelistas adúlteros de mediana edad que discuten de Sartre y Godard mientras comen platos finos. Y, para colmo, gustan a todo el mundo, no solo a unos cuantos rancios con coleta. Esa, para mí, es razón suficiente para dedicarles mayor atención. Desde ahora leeré un par de novelas juveniles al mes, mínimo, y ustedes las irán viendo aquí.

Cosas Que Leo #15: GRANDES ESPERANZAS, Charles Dickens

Expectations Dickens

“El plan educativo o curso establecido por la tía abuela del señor Wopsle puede resumirse en la siguiente sinopsis. Los alumnos comían manzanas y se metían mutuamente pajas en la camisa y la espalda, hasta que la tía abuela del señor Wopsle reunía sus fuerzas y les atizaba unos cuantos palos de ciego con una vara de abedul. Después de recibir la acometida con una rechifla general, los alumnos se alineaban y, en medio del mayor alborozo, se pasaban de mano en mano un libro destrozado. El libro contenía un alfabeto, unas cifras, unas tablas y unos ejercicios para deletrear; mejor dicho, los había contenido. Tan pronto como este volumen empezaba a circular, la tía abuela del señor Wopsle caía en un estado comatoso a causa del sueño o de un acceso de reumatismo. Los alumnos, entonces, se ponían a estudiar rivalizando por el tema “zapatos”, a base de ensayar quién era capaz de pisar con más fuerza los pies de los demás. Este ejercicio mental duraba hasta que Biddy se precipitaba sobre ellos y distribuía tres biblias estropeadas con los cortes roídos, impresas más ilegiblemente que cualquier curiosidad literaria con la que haya topado desde entonces; todas manchadas de orín y con varios ejemplares del mundo de los insectos aplastados entre sus hojas. Esta parte de la clase era animada ordinariamente por diversos combates singulares entre Biddy y algunos estudiantes reacios. En cuanto terminaban los combates, Biddy indicaba el número de página, y todos leíamos en voz alta, formando un coro espantoso. Biddy nos dirigía con voz chillona y monótona, y ninguno de nosotros tenía la menor idea de lo que estaba leyendo ni respeto alguno por ello. Este terrible estruendo acababa por despertar a la tía abuela del señor Wopsle, quien se arrojaba tambaleándose sobre el primer muchacho que le venía a mano y le tiraba de las orejas.

Ésta era la señal de que la clase había terminado por aquella noche, y todos salíamos a la calle dando alaridos de triunfo intelectual.”

Grandes esperanzas

CHARLES DICKENS

Alba Minus, 2010 (Great Expectations se publicó por entregas semanales en la revista de Dickens All The Year Round entre 1860 y 1861, y se publicó en forma de un solo libro en 1862)

522 págs.

*** El otro día, tras un severo análisis de propiocepción, me di cuenta de que hasta la fecha solo había leído tres libros completos de Charles Dickens. En uno de esos proyectos intelectuales que uno emprende cada cierto tiempo, y que solo tienen como fin el ensanchamiento del alma, la mejora cerebral (también novelística) y la dicha del espíritu, resolví leerme, poco a poco, todos los libros (no fallidos) del autor. Este es el primero de dicho proyecto.